En medio de un escenario donde muchas familias todavía intentan recuperar la tranquilidad tras el doble terremoto registrado el pasado 24 de junio, la parroquia Nuestra Señora del Carmen, en el municipio José Félix Ribas, abrió sus puertas para convertirse en un lugar de escucha, orientación y esperanza.

Y es que, justo allí se desarrolló la primera jornada gratuita «Reconstruyendo Emociones», una iniciativa dirigida a niños, niñas y adolescentes de entre 4 y 18 años, concebida para brindar acompañamiento emocional a quienes aún enfrentan las secuelas que dejó el fenómeno natural.
La actividad reunió a un equipo multidisciplinario conformado por psicólogos clínicos, abogados, psiquiatras, especialistas en recreación y profesionales de distintas áreas, quienes unieron conocimientos y vocación de servicio con un objetivo común, ayudar a que los más pequeños encuentren herramientas para afrontar el miedo, la ansiedad y los cambios emocionales que suelen aparecer después de vivir una experiencia de esta magnitud.
Durante la jornada también se ofreció orientación a madres, padres y representantes, entendiendo que la recuperación emocional de los niños depende, en gran medida, del acompañamiento familiar y del ambiente de seguridad que puedan construir en sus hogares.
RECONSTRUYENDO EMOCIONES
La psicóloga clínica Jhoana Castillo explicó que esta iniciativa nació gracias al esfuerzo conjunto del padre Alessio Ordóñez y alrededor de quince especialistas, quienes decidieron sumar capacidades para ofrecer atención gratuita a la comunidad en un momento donde la salud emocional también requiere atención inmediata.
La profesional señaló que estas sesiones buscan fortalecer la contención emocional de niños y adolescentes, al tiempo que proporcionan herramientas prácticas a sus representantes para identificar conductas que puedan estar relacionadas con el impacto del doble terremoto.
Entre los aspectos abordados durante las consultas destacan trastornos del sueño, estrés postraumático, ansiedad, irritabilidad, ataques de pánico, pensamientos catastróficos, hipervigilancia, procesos de duelo, así como retrocesos conductuales y emocionales que pueden presentarse después de una experiencia traumática.
«Nuestro propósito es acompañar tanto a los niños como a sus familias. Queremos ofrecerles herramientas que les permitan comprender lo que están sintiendo y ayudarles a recuperar poco a poco ese equilibrio emocional que muchas veces se altera después de una situación como esta», expresó Castillo.
Asimismo, informó que más de veinte niños y adolescentes participaron durante esta primera jornada, cifra que calificó como altamente positiva al demostrar que las familias reconocen la importancia de atender también las emociones luego de una emergencia.
UNA ATENCIÓN QUE VA MÁS ALLÁ DE LA PSICOLOGÍA
El abordaje no se limitó únicamente al acompañamiento psicológico.
El abogado Sergio Perezaya explicó que el equipo multidisciplinario también ofrece asesoría jurídica a las familias, especialmente en lo relacionado con la protección integral de niños, niñas y adolescentes, orientando sobre las garantías contempladas en la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (Lopnna) y los mecanismos institucionales disponibles para resguardar su bienestar.
«Cada profesional aporta desde su área de conocimiento. Nuestro objetivo es que las familias encuentren respuestas y orientación integral, entendiendo que una situación como esta requiere acompañamiento desde distintas disciplinas», indicó.
Por su parte, el Técnico Superior Universitario en Entrenamiento Deportivo, Hernán Flores, destacó que la actividad física también representa una herramienta valiosa dentro del proceso de recuperación emocional.
Explicó que, mediante juegos recreativos y dinámicas adaptadas a cada edad, los especialistas logran disminuir los niveles de tensión, favorecer la socialización y observar con mayor facilidad el comportamiento de los participantes, permitiendo identificar señales que posteriormente son abordadas por el resto del equipo profesional.
«El deporte ayuda a mantener la mente ocupada, promueve la interacción y permite que los niños vuelvan a sentirse tranquilos. A través del juego también podemos conocer cómo están procesando todo lo que vivieron y acompañarlos de una manera mucho más cercana», señaló.
Los especialistas coincidieron en invitar a la comunidad a participar en las próximas jornadas, recordando que toda la atención se ofrece de manera completamente gratuita y que el acompañamiento está disponible para cualquier niño, adolescente o familia que considere necesario recibir orientación.
DANIEL MELLADO | elsiglo
