Tras varios días de angustiosa espera, equipos de rescate encontraron los cuerpos sin vida de la influencer venezolana Bárbara Celeste Vivas Carvallo, de 31 años, y su hija Lucía Teresa Sardinha Vivas, de 3, entre los escombros del apartamento donde residían en el Complejo Residencial El Molino, sector Caribe de La Guaira.

Ambas perdieron la vida al colapsar la edificación durante los dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron Venezuela el pasado 24 de junio. La pareja de la creadora de contenido y padre de la niña, Víctor Sardinha, confirmó la triste noticia en sus redes sociales.
En su mensaje, también lamentó el fallecimiento de los vecinos María Castro Tovar, Mario Andrés Gutiérrez, el hijo de ambos, Franco Andrés Gutiérrez, y su cuñada Dayerling Gabriela Díaz Hernández.
Sardinha, de nacionalidad portuguesa, logró sobrevivir a la tragedia. Fue rescatado con vida la madrugada del viernes 26 de junio por las brigadas de emergencia, luego de permanecer más de 34 horas atrapado bajo las placas de concreto armado.
Durante ese periodo, sufrió heridas de gravedad y estuvo en riesgo de fallecer por desangramiento, calificando el hecho como un milagro.
«Sardinha», quien permaneció atrapado en el piso 4 del edificio junto a su esposa, su hija, su cuñada y amigos, compartió un emotivo mensaje: «Fueron días de búsqueda incansable tras escombros, siempre con la fe intacta de que volveríamos a verlos». «Nos quedamos con el inmenso privilegio de haber compartido la vida con todos ustedes», agregó.
Bárbara Celeste, conocida por compartir contenido sobre maternidad, estilo de vida y belleza, contaba con más de 50.000 seguidores en redes sociales. Orgullosa guaireña, participó en campañas de promoción turística de la región y colaboró con marcas como McDonald’s Venezuela, Alea Cosmetics y BACC Beauty And Care.
El doble sismo, con epicentro en el estado Carabobo, ocurrió con menos de un minuto de diferencia, desatando una catástrofe que hasta la fecha deja más de 3.300 fallecidos y más de 16.700 heridos, la gran mayoría en La Guaira, el estado más devastado.
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