En una emotiva jornada de fe, esperanza y solidaridad, cientos de aragüeños se congregaron durante la tarde y noche de este miércoles para participar en una vigilia de oración dedicada a las víctimas de los terremotos que sacudieron gran parte del país el pasado 24 de junio.

La actividad, denominada «Una luz de esperanza para Venezuela», se llevó a cabo en los espacios adyacentes al Teatro de la Ópera de Maracay, organizada conjuntamente por la Catedral de Maracay y el recinto cultural, donde los asistentes encendieron velas como símbolo de esperanza y elevaron plegarias por quienes perdieron la vida, sus familiares y todas las personas afectadas por la tragedia.

El párroco de la Catedral de Maracay, padre Jesús Díaz, explicó que la jornada coincidió con la conmemoración de los 127 años de la consagración de Venezuela al Santísimo Sacramento, motivo por el cual se realizó una adoración especial como parte de la programación religiosa.
«Vivimos una bonita jornada de oración organizada por el Teatro de la Ópera y la Catedral. La llamamos ‘Una luz de esperanza para Venezuela’ e hicimos una adoración al Santísimo Sacramento con la participación de la feligresía que se acercó para acompañarnos en esta vigilia», expresó.
Durante la ceremonia, los participantes encendieron veladoras mientras elevaron oraciones por el eterno descanso de las personas fallecidas y por la fortaleza de quienes perdieron familiares, viviendas o sus pertenencias a consecuencia de los movimientos telúricos.
El sacerdote destacó que, además del apoyo material que numerosas instituciones y ciudadanos han brindado a los damnificados, la Iglesia considera indispensable ofrecer acompañamiento espiritual a quienes atraviesan momentos de profundo dolor.
«Así como muchas personas han necesitado alimentos y se les ha llevado comida, o han necesitado medicinas y también se les ha brindado ayuda, hay quienes han perdido seres queridos, sus bienes materiales e incluso su fe a raíz de esta tragedia. Allí también estamos llamados a acompañarlos con una palabra de aliento, de consuelo y con nuestra cercanía espiritual», manifestó.
Finalmente, reiteró que la misión de la Iglesia es mantenerse al lado de las comunidades afectadas, fortaleciendo la esperanza de los venezolanos en medio de la adversidad y promoviendo la solidaridad como herramienta para superar la emergencia.
HERNÁN GONZÁLEZ | elsiglo
