Luego de varios días del terrible sismo que golpeó parte del territorio nacional, los habitantes de la Torre Carabobo de Residencias Luis XV en Base Aragua proceden al despeje de los escombros de sus apartamentos e iniciar las labores de reparación de muros que sufrieron daños.

Óscar Luque, residente del piso 5, explicó que el movimiento telúrico del 24 de junio fue tan violento que lo comparó con «estar dentro de una lavadora». El vecino relató que la imposibilidad de mantenerse de pie por lo que tuvo que esperar, junto a su cónyuge, mientras escuchaba el crujir de vidrios y la «explosión» de paredes.
Rafael Delgado, habitante del piso 6, se encontraba en el parque cuando comenzó el sismo. El vecino señaló que, tras notar un incremento crítico en la intensidad, se desplazó hacia el estacionamiento para observar el movimiento oscilatorio de la torre y precisó que el rango de daños visibles se extiende desde el piso 2 hasta el piso 10, afectando a 36 unidades habitacionales.

AFECTACIÓN EN VIVIENDAS
Óscar Luque detalló que en su apartamento del piso 5 se produjo una destrucción crítica de la tabiquería interna. El residente afirmó que el dictamen técnico preliminar sugiere la demolición y reconstrucción total de las paredes interiores en las unidades más afectadas del tramo comprendido entre los pisos 2 y 6.
Rafael Delgado explicó que, aplicando el principio de distribución de tensiones, el primer tercio de la edificación absorbió la mayor concentración de carga. El vecino del piso 6 agregó que el ingeniero Quiñones, de la Alcaldía, emitió un dictamen de habitabilidad condicional y prohibió formalmente la estadía de niños y adultos mayores en los apartamentos afectados.
EVACUACIÓN Y REFUGIO
Óscar Luque relató que los ocupantes abandonaron la torre sin pertenencias y se concentraron en el estacionamiento. El residente del piso 5 explicó que se evitó el área del parque para mitigar el riesgo de lesiones por caída de ramas durante las réplicas y que actualmente los propietarios realizan incursiones controladas para el resguardo de víveres y limpieza básica.
Rafael Delgado informó que la mayoría de los residentes se trasladó a casas de familiares. El vecino del piso 6 destacó que la iglesia local funcionó como refugio principal para un grupo considerable de afectados y señaló que la comunidad se encuentra en una etapa de «espera activa», gestionando presupuestos con ingenieros privados mientras aguardan la orden administrativa para iniciar las reparaciones.
RODOLFO GAMARRA | elsiglo
