Luego de los fuertes sismos registrados el pasado 24 de junio, la iglesia Santuario San José de Cagua suspendió temporalmente sus actividades religiosas dentro del templo, luego de detectarse algunas afectaciones superficiales en su estructura, por lo que las autoridades eclesiásticas decidieron cerrar sus puertas de forma preventiva, mientras se realiza una evaluación técnica más exhaustiva.

Así lo informó el fray Boris Rivera, quien explicó que, aunque los daños observados no comprometen a simple vista la estabilidad del inmueble, es necesario efectuar una inspección especializada para determinar el alcance real de las fallas.
«Actualmente el templo cerró porque hay algunos daños, hasta el momento superficiales, pero que hay que reparar. De igual manera, hay que hacerle una inspección más detallada para calcular bien las fallas que hay», expresó.

CENTRO DE ACOPIO PARA LOS DAMNIFICADOS
A pesar del cierre temporal del templo, la parroquia continúa activa atendiendo la emergencia nacional, al convertirse en uno de los centros de acopio de Cáritas de la Diócesis de Maracay para recibir ayuda destinada a las familias afectadas por los terremotos.
En ese sentido, Rivera informó que están recibiendo alimentos no perecederos, medicamentos, agua potable, ropa y otros insumos que posteriormente serán distribuidos en las zonas más afectadas.
«Ya estamos activados como centro de acopio. Estamos recibiendo alimentos, medicina, ropa, agua, todo lo necesario para poder llevarlo a los lugares que más lo necesitan. Estamos trabajando como Cáritas de la Diócesis de Maracay», indicó.
Finalmente, el religioso envió un mensaje de fortaleza y solidaridad a todos los venezolanos, haciendo énfasis en que la prioridad debe ser la atención de las víctimas y el apoyo a las personas más vulnerables.
«Primero atender a las víctimas, sobre todo a las más vulnerables. Esta no será una recuperación rápida, porque ha sido una catástrofe para todos los venezolanos, pero debemos mantener la fe en Dios y trabajar unidos para reconstruir nuestro país, proteger la vida y tender la mano a quienes más lo necesitan», concluyó.
HERNÁN GONZÁLEZ | elsiglo
