Ayer se cumplieron 48 horas del terremoto que devastó La Guaira y afectó principalmente a la región central del país. En Aragua se manifestó con mayor fuerza en el municipio Mariño, donde un edificio colapsó. Turmero es el epicentro regional de la emergencia: una mujer fue rescatada con vida y siete cuerpos han sido recuperados de los escombros. Equipos de rescate permanecen en el lugar removiendo material y luchando contra el tiempo.

Familiares se aglomeran fuera del cordón de seguridad, a la espera de noticias sobre sus parientes desaparecidos. Una luz de esperanza persiste entre los presentes, pues creen que algunos sobrevivientes podrían estar atrapados en el sótano del edificio, que al parecer no colapsó por completo. Los escombros, sin embargo, han imposibilitado hasta ahora el acceso. Los familiares prefirieron no declarar ante la angustia que representa la situación.
Grupos de voluntarios se han organizado para apoyar con agua, insumos médicos y comida. La respuesta inicial estuvo marcada por la desesperación, según Rafael Aristigueta, dirigente estudiantil de Ingeniería Química de la Universidad de Carabobo y residente de la zona. «Las condiciones iniciales estuvieron marcadas por un estado de desesperación emocional crítica», afirmó Aristigueta, quien destacó que los vecinos iniciamos búsquedas antes de que llegaran los entes oficiales.
Logística y suministros
El dirigente estudiantil organizó la logística de suministros con otros compañeros de estudios y vecinos de la zona. Aristigueta señaló que el principal problema es el desbalance en las donaciones: «Han traído demasiada agua y comida, lo que necesitamos con urgencia son insumos médicos». El voluntario insistió en que la prioridad deben ser antisépticos, gasas, tapabocas y guantes para atender a los heridos.

La coordinación con los cuerpos de seguridad estableció un cupo de 100 voluntarios. Aristigueta explicó que la inestabilidad estructural obliga a paralizaciones frecuentes para garantizar la seguridad. «La inestabilidad del espacio obliga a detener las obras constantemente», precisó.
Saldo humano
Wilquer Martínez, estudiante de medicina de la Universidad de Carabobo y voluntario, ofreció un balance sombrío. «Durante la primera jornada se recuperaron los cuerpos de tres mujeres y se rescató a una sobreviviente, familiar directa de las fallecidas», informó. Se conoció pero de manera extraoficial el hallazgo de al menos tres cuerpos más.
Martínez confirmó el fallecimiento de María Sala, estudiante y compañera de los voluntarios. Persiste la incertidumbre sobre el paradero del padre de otra compañera, cuya extracción no ha sido confirmada.
El futuro médico coincidió con Aristigueta en la saturación de víveres. «El flujo de donaciones de agua y comida ha alcanzado un punto de saturación total, lo que requiere una redirección inmediata a otros centros de acopio», explicó Martínez. Mientras tanto las autoridades continuaran las labores de remoción de escombros hasta rescatar a todas las victimas.
RODOLFO GAMARRA elsiglo
CJL
