La crisis carcelaria en el Internado Judicial de Barinas (Injuba) detonó este domingo en una violenta jornada de protesta en la capital llanera. Los privados de libertad tomaron las áreas elevadas del recinto para manifestarse en contra de presuntos maltratos físicos, torturas y la restricción absoluta de insumos básicos, una situación que mantiene en vilo a sus familiares en las afueras de las instalaciones.

La ONG Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) ratificó la situación y encendió las alarmas. De acuerdo con los reportes de la organización, el conflicto se agudizó tras el reciente nombramiento de Elvis Macuare Guerrero como director del penal, una gestión que comenzó hace apenas una semana y que ha estado marcada, según los internos, por requisas sumamente violentas que terminaron en la destrucción de sus pertenencias personales dentro de los calabozos.
A través de material audiovisual difundido por el OVP en redes sociales, el cual fue capturado por los mismos reclusos, se pudo constatar la magnitud de la revuelta. Las imágenes muestran a grupos de internos trepados en los techos y torres de control, además de la quema de colchonetas como medida de presión.
Aunque la población penal asegura que la movilización comenzó de forma pacífica, la situación escaló drásticamente. Los testimonios apuntan a que los custodios abrieron fuego contra los manifestantes, dejando un saldo de varios heridos.
Ante la resistencia, efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana ingresaron al complejo penitenciario con el objetivo de contener y reprimir la manifestación.
Un mes sin agua ni alimentos
En los exteriores del Injuba, la angustia de los familiares es absoluta. Los parientes denunciaron que las autoridades mantienen un bloqueo estricto desde hace unos 25 días, impidiendo el ingreso de comida, agua potable y medicamentos enviados desde el exterior.
Cabe destacar que este estallido social ocurre a pocos días de que el Ministerio para el Servicio Penitenciario removiera de su cargo al anterior director, Roberto Cabeza, y a todo su equipo de gestión, debido a previas acusaciones de violaciones sistemáticas a los derechos humanos.
Frente al panorama actual, el OVP responsabilizó directamente al ministro Julio García Zerpa por la integridad física de la población penal y por el desenlace de los acontecimientos.
120 reos aislados
En uno de los vídeos difundidos en las redes sociales, se puede ver a uno de los reclusos, con el rostro cubierto explicando la situación que se vive en el Internado.


«Aquí hay un hombre, un hombre nuevo, no para que nos estén humillando, quitando nuestras cosas, nuestras paqueterías, todas las cosas que nos han quitado. Está bien, están haciendo su trabajo, pero nos maltraten», aseguró.
Por otra parte, denunció una situación de aislamiento. «Tienen allá a 120 compañeros encerrados, dándole golpes, eso no es justo. ¿Dónde están los compañeros militares, quiénes nos apoyan a nosotros?», dijo.
