Ramón Rubio, presidente del Colegio de Médicos del estado Aragua, ofreció declaraciones sobre el hantavirus, enfermedad que ha generado preocupación internacional tras el reciente brote reportado en un crucero que partió desde Argentina y que dejó varios fallecidos y casos sospechosos bajo investigación sanitaria.

Rubio explicó que el hantavirus comprende varios genotipos, algunos considerados de baja agresividad y otros altamente peligrosos para la salud humana. Indicó que la mayoría de los contagios ocurren por contacto con heces, orina o saliva de roedores silvestres, especialmente ratones de cola larga, aunque también pueden producirse mediante mordeduras o exposición a espacios contaminados.
«El problema actual es que los roedores silvestres han comenzado a tener mayor cercanía con zonas residenciales, lo que incrementa el riesgo de exposición para las familias», señaló el especialista.
El médico advirtió que esta enfermedad puede evolucionar de forma grave, principalmente en personas con sistemas inmunológicos debilitados, causando complicaciones respiratorias severas que podrían requerir hospitalización en unidades de cuidados intensivos.
Asimismo, destacó que en países con vigilancia epidemiológica activa deben mantenerse sistemas de alerta ante posibles casos importados, tomando en cuenta la movilidad internacional y la globalización.
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LIMPIEZAS SEGURAS
Entre las recomendaciones preventivas, Rubio insistió en la importancia de detectar la presencia de roedores dentro o alrededor de las viviendas, especialmente en depósitos, habitaciones cerradas o áreas abandonadas. También exhortó a realizar limpiezas seguras para evitar que partículas contaminadas se dispersen en el aire.
«Cuando se limpien lugares sospechosos no deben utilizarse escobas ni cepillos que levanten polvo. Primero se debe humedecer el área con agua y cloro para minimizar el riesgo de inhalación», precisó.
El especialista recordó que los síntomas pueden aparecer entre 10 y 15 días después de la exposición, iniciando con malestar general, fiebre, dolores musculares y afecciones respiratorias que pueden agravarse rápidamente.
Rubio señaló que los grupos más vulnerables incluyen niños, adultos mayores, trabajadores de recolección de desechos sólidos y habitantes de comunidades cercanas a basureros o zonas con alta infestación de roedores.
Finalmente, aclaró que actualmente no existe un tratamiento específico contra el hantavirus, por lo que la atención médica se centra en medidas de soporte y control de las complicaciones respiratorias derivadas de la enfermedad.
HERNÁN GONZÁLEZ | elsiglo
MG
