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Aguas servidas amenazan la salud de residentes de José Félix Ribas

Aguas servidas recorren las veredas del sector 3 de José Félix Ribas en Mario Briceño Iragorry.

Desborde de aguas servidas es un riesgo para la comunidad.
Rafael Charaima: «Tenemos tres meses con cloacas rotas en José Félix Ribas.

Desde hace tres meses, los vecinos de la vereda 6 no pueden transitar con normalidad por la acumulación de estos desechos. El problema se agrava cada vez que llega el agua potable al sector.


Rafael Charaima, vocero de la comunidad, explicó que un colector principal del sistema de drenaje está destruido.

«Tenemos aquí esta tubería tapada de hace como 3 meses con un tramo colapsado de la vereda 6», señaló el vecino. La avería afecta directamente entre 10 y 11 familias del sector.


El desborde no es constante, sino que se activa con el flujo del agua potable. Charaima describió que «cuando llega el agua se desborda de aquí hasta allá hasta la esquina». Las aguas negras recorren gran parte de la vereda y obligan a los residentes a buscar caminos alternos para salir de sus casas.

RIESGOS DE SALUD


Entre las viviendas afectadas hay niños pequeños y una persona de avanzada edad en condición de cama. El vocero advirtió que el contacto con los desechos representa un peligro latente. «La gente tiene que pasar por encima de las aguas negras», enfatizó Charaima.


Aunque hasta ahora no se han reportado enfermedades diagnosticadas, la exposición continua a estos desechos aumenta el riesgo de infecciones gastrointestinales y respiratorias, sobre todo en los niños y ancianos.

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OBRAS INCONCLUSAS


El malestar crece porque hubo una intervención a medias. Charaima recordó que cuadrillas de trabajo llegaron a la zona hace semanas. «Hicieron una parte. Cambiaron dos tubos aquí… dos colectores y de ahí no han venido más», lamentó el vecino.


Desde entonces, el sistema sigue inoperante. La tubería destruida no fue reemplazada por completo, y el agua servida sigue estancándose frente a las casas. La vereda 9 también presenta complicaciones por la misma obstrucción.


Mientras las aguas negras sigan corriendo por las veredas, el riesgo seguirá creciendo. La comunidad exigen a las autoridades que deben actuar antes de que la situación empeore.

RODOLFO GAMARRA|elsiglo
fotos: JOEL ZAPATA