El papa León XIV reclamó este domingo el fin de la guerra en Ucrania, Sudán y el Líbano y, sobre esta última, invocó «la obligación moral» de proteger a la población civil que sufre por el conflicto y los bombardeos israelíes.

«Al amado pueblo libanés, estoy más cerca que nunca en estos días de dolor, miedo e invencible esperanza en Dios. El principio de humanidad que reside en la conciencia de cada persona y que las leyes internacionales reconocen implica la obligación moral de proteger a la población civil de los atroces efectos de la guerra», defendió el papa desde la ventana del Palacio Apostólico tras el rezo de ‘Regina Caeli’.
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Alto el fuego urgente en Oriente Próximo
El Papa estadounidense animó acto seguido a un alto el fuego en el Líbano, país que su vecino Israel bombardea y al que el pontífice viajó el pasado noviembre. «Hago un llamamiento a las partes en conflicto a cesar el fuego y a buscar con urgencia una solución pacífica», pidió.
En la víspera, el Papa había convocado una vigilia de oración por la paz en la basílica de San Pedro del Vaticano, y este domingo ha continuado con sus ya constantes llamados a poner fin a la guerra en distintas partes del planeta. En primer lugar, recordó al «amado pueblo ucraniano», al felicitar la Pascua a las iglesias orientales. En este sentido, pidió ante la comunidad internacional que «no decaiga la atención hacia el drama de esta guerra», que estalló tras la invasión rusa.
El drama humanitario en Ucrania y Sudán
«Que la luz de Cristo consuele los corazones afligidos y refuerce la esperanza de paz», declaró sobre Ucrania. Por último, el papa recordó que mañana lunes se cumplen tres años del «sangriento» conflicto en Sudán.
«¡Cuánto sufre el pueblo sudanés, víctima inocente de este drama inhumano! Renuevo mi llamamiento a las partes beligerantes para que hagan callar las armas e inicien sin precondiciones un sincero diálogo para detener cuanto antes esta guerra fratricida», instó.
Expertos como el exenviado especial de Estados Unidos para Sudán, Tom Perriello, estiman que alrededor de 400.000 personas han muerto en la guerra entre el ejército sudanés y las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR); mientras tanto, uno de cada cuatro sudaneses sigue desplazado por el conflicto, de acuerdo con datos de ACNUR.
elsiglo con información de (ElNacional)
MG
