Durante una asamblea efectuada en las instalaciones del Terminal Central de Maracay, conductores de la Unión Pedrera-Cooperativa alzaron su voz para denunciar las contradicciones que, a su juicio, mantienen al gremio al borde de la inviabilidad operativa.

Dauberto Olivo, presidente de la unión Pedrera-Cooperativa, expresó su profunda preocupación por la actual gestión de las políticas públicas que afectan al sector. El dirigente señaló una desproporción económica que consideró insostenible entre el costo del combustible y las tarifas de pasaje.

«Dicen que no existen condiciones para anclar el precio del pasaje al dólar, pero paralelamente comunican un ajuste del combustible a 0,50 dólares por litro», denunció el líder transportista.
El representante gremial explicó que el ingreso de los transportistas se mantiene en niveles «pírricos» mientras se avecina un alza en los costos operativos. Olivo cuestionó abiertamente la viabilidad de pagar combustible a precios internacionales sin un ajuste equivalente en la tarifa del pasaje. «La pregunta es simple: ¿cómo operamos si sube el combustible y el pasaje sigue sin anclaje?», reflexionó el entrevistado.
El presidente de la unión Pedrera-Cooperativa insistió en que el Viceministerio de Transporte mantiene una contradicción estructural en su planificación.
Según el dirigente, las autoridades exigen reinversión en las unidades de transporte, pero no ofrecen las condiciones mínimas para generar esos recursos. «Hablan de mejoras, pero el pasaje no alcanza ni para el mantenimiento básico», sentenció Olivo.
Sin infraestructura vial
Dauberto Olivo también se refirió a la tensión entre las demandas gubernamentales y la realidad de los servicios públicos. El dirigente señaló que, a pesar de los aumentos progresivos en las tarifas de los peajes, no se perciben mejoras tangibles en las autopistas del país.
«Exigen que reinvirtamos en las unidades, pero el dinero de los peajes ¿en qué se invierte?», cuestionó el portavoz.
El líder del sector transporte añadió que la gestión del Terminal Central de Maracay requiere una optimización urgente de sus ingresos.
Olivo recordó que su gremio ha propuesto instalar sistemas de cámaras de circuito cerrado y otras mejoras que, hasta la fecha, no han sido atendidas. «No pedimos nada del otro mundo, solo que lo recaudado se note en seguridad y mantenimiento», declaró el entrevistado.
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Trabas frenan la operatividad
El presidente de la unión Pedrera-Cooperativa denunció una parálisis burocrática que afecta la legalidad y operatividad diaria de las líneas. Dauberto Olivo mencionó problemas administrativos no especificados en el SAREN que dificultan las gestiones legales del gremio.
«Parece que nos pusieran trampas para que nunca estemos al día», lamentó el dirigente.
Asimismo, el transportista apuntó contra el Ministerio de Transporte por los retrasos en la obtención de permisos para rutas suburbanas.
Olivo también responsabilizó a la Alcaldía de Girardot por el incumplimiento de un compromiso relacionado con el arreglo de documentaciones pendientes. «Son tres instituciones que nos tienen en un círculo vicioso sin solución», agregó el vocero.
Denuncian campaña satanizadora
Dauberto Olivo dedicó sus últimas declaraciones a lo que definió como una «campaña satanizadora» contra el transporte público. El presidente de la unión Pedrera-Cooperativa aseguró que el gremio es estigmatizado injustamente en el contexto de la crisis de movilidad.
«Nos señalan como los malos, pero nadie habla de los peajes, del combustible o de los permisos que no salen», exclamó el entrevistado.
Olivo insistió en que el sector solo pide un equilibrio que permita la sostenibilidad del servicio y la seguridad jurídica para operar. «No queremos favores, solo coherencia entre lo que exigen y lo que realmente ofrecen», sentenció.
RODOLFO GAMARRA|elsiglo
Fotos: JOEL ZAPATA
