El Museo de Antropología e Historia de Maracay, inaugurado en 1965 en una edificación que data del año 1930, ha sido un pilar cultural de la ciudad, pero hoy enfrenta un preocupante deterioro tras décadas de abandono y promesas de restauración incumplidas.

Este espacio representa un invaluable testimonio del pasado prehispánico, colonial y republicano del estado Aragua y del país en general. Su colección, que incluye piezas arqueológicas, etnográficas y documentales, permite reconstruir la historia de las primeras comunidades que se asentaron en la región, así como comprender los procesos sociales, culturales y políticos que han moldeado la identidad local.
En la actualidad, el Museo de Antropología e Historia de Maracay atraviesa una etapa crítica de abandono estructural y funcional, a simple vista es notorio el deterioro de las paredes, el piso, la falta de iluminación adecuada y la ausencia de climatización han comprometido tanto la integridad del edificio como la conservación de sus valiosas piezas.
SUEÑO DE REAPERTURA

Pese a este lamentable panorama, el Museo de Antropología e Historia sigue siendo de gran interés para los aragüeños y las nuevas generaciones. Así lo demostró Ángeles Bastos, estudiante de comunicación social de la Universidad Nacional Experimental Rómulo Gallegos (Unerg), quien se encontraba en las inmediaciones del museo realizando un docureportaje para una evaluación académica.
«El Museo de Antropología e Historia es un espacio donde se preserva la cultura, principalmente aragüeña, precolombina y colonial. En sus inmediaciones, encontramos a los artesanos, quienes llevan casi cuatro décadas aquí, de hecho nuestro reportaje se llama ‘Artesanos de la memoria’, ellos hablan mucho del Museo y de la preservación de la cultura», comentó Bastos.


Asimismo, aseguró que sueña con que algún día las grandes puertas del museo se abran nuevamente al público y así poder conocer un poco más de nuestros orígenes como sociedad; «nosotros queremos saber de dónde venimos, quiénes somos, cómo era Aragua antes. Es importante que el aragüeño conozca eso», profundizó la estudiante.
Finalmente, Ángeles expresó que existe una fe profunda en que estos espacios vuelvan a ser lo que eran antes y puedan incluso venir personas de otros lugares a conocer la historia aragüeña en su extensión.
RETOMANDO SUS ESPACIOS
Arnold Marulanda, quien lleva 38 años trabajando en las inmediaciones del Museo, desempeñándose como artesano, recordó que este espacio anteriormente era administrado por una fundación que se llamaba Lisandro Alvarado, que funcionaba desde Valencia, y lo dirigía la doctora Enriqueta Peñalver, «quien nos dio la oportunidad de estar aquí en el museo».
«No sé por qué motivo han descuidado este espacio, supuestamente lo iban a remodelar, vinieron, le quitaron las baldosas, quitaron las lámparas, quitaron una cantidad de cosas, nos desalojaron, pero a los tres meses la obra ya estaba parada. Durante el tiempo que estuvimos en otro espacio, esto se convirtió en un baño público, así que volvimos y lo retomamos», expresó Marulanda.
Igualmente, comentó que existen rumores de recuperación para este espacio histórico, pero desconoce si es real o solo es un rumor.
Considera que la restauración «sería lo ideal porque atraería al turismo, que es el que trae el dinero. Segundo, se trata de un patrimonio cultural de la ciudad con una arquitectura única y tercero es un atractivo turístico con la presencia de los artesanos».
El artesano contó cómo su gremio ha tenido que unificar esfuerzos para recuperar los corredores, haciendo limpieza, colocando iluminación estratégica para seguir laborando en sus inmediaciones, y ve con frustración que, aún así, persiste la suciedad y los olores nauseabundos, consecuencia del abandono, la falta de seguridad y de conciencia de la población.
Marulanda expresó con pesar que considera que no existe un interés real por recuperar estas instalaciones, pues existen prioridades de carácter social en ámbitos como salud y educación, sin embargo, reconoce estas instalaciones como parte de la ciudadanía.
EL SUEÑO ARTESANAL

Cristóbal Sánchez, presidente de la Asociación de Artistas Contemporáneos del estado Aragua, manifestó que para el grupo de artesanos que hacen vida desde hace 40 años en las inmediaciones del Museo, «es muy importante que sea recuperado ya que nos ha servido de cobijo durante muchos años». En estos espacios han enfrentado numerosos desafíos para tratar de mantenerlo fuera del alcance de personas que quieren deteriorarlo aún más.
Cabe destacar que el gremio de artesanos que hacen vida en este espacio espera ser reubicado en un paseo turístico artesanal, una lucha histórica que se ha planteado ante diversos entes gubernamentales e instituciones, un proyecto que ha sido un sueño para estos trabajadores artesanales, que desean una zona de protección cultural.
UN POCO DE HISTORIA
La edificación que hoy alberga al Museo de Antropología e Historia fue construida en 1930 como sede del Banco Agrícola y Pecuario, y Banco Obrero.
No fue sino hasta 1| de abril de 1965 cuando se inauguró oficialmente como museo, con el objetivo de preservar y exhibir el patrimonio arqueológico, antropológico e histórico de la región, especialmente de la cuenca del Lago Los Tacarigua.
En reconocimiento a su valor histórico y cultural, el inmueble fue declarado Monumento Histórico Nacional el 11 de julio de 1980, consolidando su importancia como centro de resguardo de la memoria precolombina y colonial venezolana, destacando piezas como la «Venus de Tacarigua».
Durante los primeros años del siglo XXI, el museo empezó a mostrar visible deterioro. La falta de inversión en infraestructura, la escasa renovación de sus exposiciones y la disminución del personal especializado contribuyeron a su progresivo abandono.
Hoy, el Museo de Antropología e Historia se encuentra en estado crítico, su infraestructura presenta daños visibles, muchas de sus piezas están en riesgo por la falta de condiciones adecuadas de conservación y su potencial como atractivo turístico y educativo está siendo desaprovechado.
EYRLEN NAREA CEBALLOS
GM
