En una entrevista exclusiva para el diario elsiglo, el diputado a la Asamblea Nacional y secretario general nacional de Copei, Juan Carlos Alvarado, ofreció un balance sobre los retos que enfrenta Venezuela en este primer trimestre de 2026.

«No podemos permitir que la agenda política opaque las necesidades urgentes de la familia venezolana», sentenció Alvarado.
El parlamentario enfatizó que, tras los complejos episodios vividos a principios de enero, el país exige una hoja de ruta clara que priorice la reinstitucionalización.
Alvarado destacó que la tolda verde ha mantenido una postura firme en la defensa del voto y el diálogo como únicas vías de resolución de conflictos. En este sentido, anunció que desde la Asamblea Nacional impulsarán una serie de reformas económicas que buscan proteger el poder adquisitivo frente a la dinámica inflacionaria que ha marcado el arranque del año.
LEY ORGÁNICA DE HIDROCARBUROS
En el marco de un inicio de año marcado por transformaciones legislativas y tensiones geopolíticas, el parlamentario desglosó el impacto de la recién aprobada Reforma Parcial de la Ley Orgánica de Hidrocarburos, los alcances de su diálogo con el presidente colombiano Gustavo Petro y la realidad de las negociaciones energéticas con los Estados Unidos.
Tras la aprobación en primera discusión del proyecto de reforma petrolera este 22 de enero, Alvarado destacó que este instrumento no es solo una necesidad técnica, sino un paso imperativo para insertar a Venezuela en un mercado global competitivo y volátil.
El legislador explicó que la reforma, que consta de 18 artículos modificados e incluidos, busca reducir la estatización excesiva y dar una apertura real al capital privado. Entre los puntos más críticos, Alvarado resaltó la seguridad jurídica que permitiría la restitución del arbitraje internacional para resolver disputas, lo que ofrece garantías a los inversores extranjeros.
En este sentido, afirmó que también incluye la posibilidad de reducir las regalías hasta un 15% para hacer la producción más atractiva y la incorporación de los «Contratos de Participación Productiva», que, según él ya permitieron alcanzar una producción cercana a los 1.2 millones de barriles en 2025.
ENCUENTRO CON PETRO
Uno de los puntos más relevantes de su declaración fue la reciente reunión en Bogotá con el presidente colombiano, Gustavo Petro, afirmando que, como parte de la Alianza Democrática, buscó conocer de primera mano la visión del mandatario vecino sobre la seguridad regional.
Según Alvarado, el presidente Petro mostró mapas y estadísticas (respaldadas por la ONU y la DEA) que confirman que el 90% del narcotráfico fluye por el Pacífico y no por el Caribe venezolano. «Esta evidencia desmorona la narrativa construida desde Estados Unidos sobre un presunto Estado narcoterrorista en Venezuela», afirmó.
Asimismo, el legislador resaltó que tanto su fracción como el presidente Petro coinciden en la necesidad de rechazar cualquier acto de violencia o invasión, haciendo referencia a los eventos del pasado 3 de enero.
«No importa si políticamente no comparten la visión de quienes hoy gobiernan en Venezuela; estamos hablando de soberanía e integridad territorial», agregó Alvarado, subrayando que Petro se puso a disposición para facilitar un diálogo que permita a Venezuela manejar sus recursos de manera independiente y sin interferencias externas.
«El presidente Petro se ha puesto a disposición para facilitar un diálogo que permita a Venezuela manejar sus recursos de manera independiente», afirmó Alvarado, subrayando que la estabilidad energética regional depende de una Venezuela soberana que no sea blanco de invasiones o bombardeos.
NEGOCIACIONES CON EEUU
Al abordar la relación con la administración estadounidense en este 2026, Alvarado señaló que, pese a las tensiones políticas, la realidad comercial avanza por un carril distinto. Mencionó que Pdvsa ya mantiene negociaciones abiertas para la venta de crudo a EEUU bajo esquemas similares a los de Chevron, basadas en «beneficio mutuo y transparencia».
El parlamentario precisó que el interés expresado por empresas como Shell y ENI, sumado a la disposición de la administración Trump de gestionar el crudo interceptado para que Venezuela genere ingresos, crea un escenario de «expectativas mixtas» pero de indudable apertura económica. «La verdadera soberanía reside en la capacidad efectiva de transformar nuestros recursos en bienes para el pueblo», sentenció.
No obstante, hizo un llamado urgente a la reflexión de la clase política venezolana tras los eventos del pasado 3 de enero.
Para el legislador, el país ha entrado en una fase donde la unión nacional debe trascender las aspiraciones electorales para enfocarse en el rescate de la institucionalidad y el bienestar ciudadano. «La unidad nacional es fortalecer las instituciones, no solo elegir candidatos», dijo.
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ROL DE RODRÍGUEZ COMO PRESIDENTA ENCARGADA
Sobre el panorama político actual, abordó la transición constitucional que vive el país. Explicó que el Gobierno se mantiene bajo el mismo esquema, pero con una nueva autoridad, ya que la anterior vicepresidenta, Delcy Rodríguez, ha asumido la Presidencia encargada de la República por la vía constitucional.
«Hoy ella se transforma en la gran convocante. Apostamos a que tenga éxito en las negociaciones y en el desarrollo de las materias que lleva adelante con el Presidente de los Estados Unidos», afirmó Alvarado.
El diputado señaló que apostar al fracaso de la gestión de Rodríguez sería «apostar al fracaso de toda Venezuela», ya que, a su juicio, de su éxito depende la consolidación de una mejor etapa económica para el país.
NO EXISTE UNA TRANSICIÓN
En este orden de ideas, manifestó que aunque algunos sectores hablan de un proceso de «transición», esta figura no existe de manera arbitraria en la Constitución. «La ruta constitucional indica que los periodos deben respetarse: 4 años para alcaldes y gobernadores, y 6 años para el presidente. No podemos violentar ese esquema», subrayó.
Asimismo, hizo un llamado a «bajarle dos» a la confrontación, tanto desde el Gobierno como desde los sectores extremistas de la oposición. Defendió la postura de los sectores moderados, rechazando las etiquetas de «colaboracionistas» o «alacranes».
«La convivencia es normal y necesaria. Desde el centro político, apostamos a la sanación de las heridas y a que los cargos públicos sean ocupados por los más capaces, sin importar su militancia partidista o ideológica», sentenció el dirigente.
ESTABILIZAR EL BOLSILLO VENEZOLANO
En otro orden de ideas, el secretario general nacional de Copei, afirmó que Venezuela atraviesa un momento de «recomposición» tras el fracaso del modelo económico del siglo XXI.
Alvarado destacó señales positivas en el sector energético, mencionando la llegada de buques y el entendimiento entre la presidencia encargada y la administración de Donald Trump. Reveló que existen reuniones con una decena de empresas trasnacionales y se evalúa la participación de empresas privadas para resguardar la infraestructura petrolera.
Sin embargo, hizo un llamado a la paciencia: «No podemos ser inmediatistas. Esto no va a ocurrir de la noche a la mañana, ni con este Gobierno ni con cualquier otro; la recuperación del poder adquisitivo será un proceso gradual pero sostenido».
Por tanto, afirmó que, la prioridad actual de los venezolanos no son las urnas, sino el valor de su quincena. «Hoy el país está pendiente de cuándo mi sueldo tendrá fuerza real. Pueden pasar dos o tres años sin elecciones porque no corresponden, lo fundamental ahora es la estabilidad económica y de las instituciones», concluyó.
CHIQUINQUIRÁ RIVERO | elsiglo
