Caucheros del municipio Ribas, en el estado Aragua, manifestaron que los servicios relacionados con las denominadas «chivas» o cauchos usados en buen estado, se mantienen como los más demandados por los usuarios, en un contexto donde los conductores buscan alternativas más accesibles, para garantizar la movilidad de sus vehículos, ante los altos costos que representa la compra de cauchos nuevos.

De acuerdo con trabajadores del sector, aunque en las caucheras se prestan diversos servicios que incluyen reparaciones, montajes, calibración y venta de cauchos nuevos y usados, la mayor afluencia de clientes está motivada por la búsqueda de estas opciones reutilizadas, conocidas popularmente como «chivas», las cuales permiten solventar situaciones puntuales sin asumir un gasto elevado.
El señor Obdulio Castro, cauchero con más de 30 años de experiencia en este oficio, explicó que en su establecimiento realiza todos los servicios propios de una cauchera y que, si bien todos son requeridos, la principal demanda se concentra en las «chivas».
Indicó que estos cauchos no son más que piezas usadas, pero en buenas condiciones, que se ofrecen como una alternativa viable, para los conductores que necesitan resolver de manera inmediata.

Castro señaló que este tipo de cauchos suele ser adquirido para salir de una emergencia y llegar a un destino específico, razón por la cual muchos los califican como un «llegue». Sin embargo, destacó que en la práctica no siempre son utilizados de manera temporal, ya que algunos usuarios optan por dejarlos de forma permanente debido a su buena calidad y a que representan un ahorro significativo frente a la compra de un caucho nuevo.

«El conductor muchas veces llega con un problema inesperado y lo que busca es resolver rápido. Comprar un caucho nuevo implica un gasto bastante alto, por eso las chivas siguen siendo una opción para muchas personas», comentó el trabajador, al tiempo que resaltó que la situación económica incide directamente en las decisiones de los usuarios al momento de mantener sus vehículos.
En relación con los costos, Castro detalló que el precio de las «chivas» puede variar entre 5 y 20 dólares, dependiendo del estado, el tamaño y la marca del caucho. Precisó que los de mayor precio suelen ser cauchos de marcas importadas, los cuales, en muchos casos, son llevados por los mismos clientes para ser revendidos.
«Yo por sí solo no podría comprar un caucho importado por su costo, pero sí ayudo a mis clientes a vender», expresó.
Esta modalidad de reventa, explicó, permite que algunos conductores recuperen parte de su inversión al cambiar cauchos o resolver una necesidad específica, mientras que otros usuarios acceden a productos de mejor calidad a un precio más accesible. Según indicó, este intercambio se ha convertido en una práctica habitual dentro del sector.
Por otro lado, el cauchero destacó que las reparaciones también se mantienen como un servicio con buena salida, especialmente en casos de pinchaduras o daños menores. Señaló que los costos de estas reparaciones oscilan entre 3 y 10 dólares, dependiendo del estado de la llanta y del tipo de daño que presente. Aclaró que estos precios están sujetos a la tasa de la divisa establecida por el Banco Central de Venezuela.
Castro explicó que, en muchos casos, los conductores prefieren reparar antes que sustituir un caucho, siempre y cuando las condiciones lo permitan. «Hay llantas que todavía tienen vida útil y con una buena reparación pueden seguir rodando sin problema», afirmó, al tiempo que puntualizo la importancia de una evaluación adecuada antes de tomar una decisión.
El especialista aseveró que, aunque en su experiencia no ha tenido malas situaciones relacionadas con el uso de «chivas», considera fundamental que los conductores, en la medida de sus posibilidades, opten por cauchos nuevos, ya que estos cuentan con garantías y ofrecen mayores niveles de seguridad. En este sentido, recalcó que los cauchos nuevos reducen los riesgos asociados a fallas imprevistas, especialmente en recorridos largos.
Asimismo, hizo un llamado a los usuarios a preservar la vida útil de los cauchos mediante prácticas básicas de mantenimiento, entre ellas la calibración periódica. Indicó que mantener la presión adecuada no sólo prolonga la durabilidad del caucho, sino que también contribuye a un mejor desempeño del vehículo y a la seguridad vial.
Desde la perspectiva de los caucheros del municipio Ribas, la alta demanda de «chivas» refleja una realidad económica en la que los conductores buscan soluciones prácticas y accesibles para mantenerse en circulación.
Aun así, coinciden en que la orientación al cliente y la recomendación responsable, forman parte del compromiso del oficio, priorizando siempre la seguridad de quienes transitan por las vías.
En resumidas cuentas, el sector de las caucheras continúa desempeñando un papel clave en la dinámica cotidiana del transporte local, adaptándose a las necesidades de los usuarios y ofreciendo alternativas que permiten enfrentar los retos económicos, sin dejar de promover el mantenimiento adecuado y el uso responsable de los cauchos.
DANIEL MELLADO | elsiglo
CJL