En San Mateo, municipio Bolívar del estado Aragua, el pescado continúa posicionándose como uno de los alimentos preferidos por la comunidad, no sólo por su valor nutricional, sino también por representar una alternativa más accesible ante los elevados costos de los productos cárnicos tradicionales. Así lo dio a conocer Félix Guerra, vendedor con más de 15 años de experiencia, quien comercializa diferentes especies en las adyacencias del conocido Tico Rico.

Guerra detalló que mientras el precio de la carne supera los 3.000 bolívares por kilogramo y el pollo ronda los 2.000 bolívares, las distintas variedades de pescado se mantienen en cifras que permiten a las familias ajustar su presupuesto sin sacrificar la calidad de los alimentos.
«La gente prefiere comprarse un kilo de pescado, que lo puede conseguir desde 700 bolívares, antes que un kilogramo de carne o pollo.
Además sigue siendo un alimento de alto valor vitamínico», afirmó.
VARIEDAD PARA TODOS LOS GUSTOS
Entre las especies más buscadas por los sanmateanos destacan: El cataco, la cojinúa, el bonito, el pargo y el jurel, siendo este último uno de los más costosos dentro de la oferta local. Aún así, su demanda se mantiene alta, especialmente entre quienes lo consideran ideal para preparaciones tanto cotidianas como festivas.

«El jurel está en 1.500 bolívares; y el bonito, pargo blanco y la cojinúa 900 bolívares por kilogramo. Esos son los más llevados por su versatilidad en todos los platos», explicó el vendedor mientras atendía a varios compradores que se acercaban a revisar el producto del día.
Según comentó, la frescura es un elemento clave que impulsa la preferencia de los consumidores, quienes constantemente buscan opciones saludables con buena relación calidad-precio.
En cuanto a la sardina, un pescado históricamente popular por su bajo costo y alto rendimiento, Guerra señaló que actualmente no la está comercializando debido a la baja disponibilidad y a que su precio ha aumentado significativamente en comparación con temporadas anteriores.
«La sardina está difícil de conseguir y los precios están variables. Ahorita se consigue en 450 bolívares y 700 el fillet, pero no es tan estable como antes», señaló.
UN COMPORTAMIENTO DE COMPRA MARCADO POR LA ECONOMÍA
El vendedor también explicó que aunque algunos días son pocas las ventas, nunca pasa una jornada sin registrar movimiento. La dinámica comercial se intensifica durante los fines de semana, quincenas y fechas en las que los hogares reciben bonos o ingresos adicionales, momentos en los que muchas familias optan por abastecerse o comprar pescado para las diversas preparaciones.
«Los días han estado un poco flojos, pero siempre vendo algo. Los fines de semana y cuando caen los bonos es cuando más se mueve todo. La gente trata de estirar lo que tiene y el pescado es una buena opción para eso», comentó.
En conversaciones con compradores que se acercaban al lugar, algunos señalaron que prefieren este alimento porque rinde para varias preparaciones: Sopas, sudados, frituras o al horno, lo que permite aprovecharlo al máximo dentro del presupuesto familiar.
Otros destacaron que además de ser más económico, su sabor y aporte nutricional lo convierten en una alternativa confiable para el consumo diario.
UN ALIMENTO QUE RESISTE EL TIEMPO Y LAS FLUCTUACIONES

Para los habitantes de San Mateo, el pescado sigue siendo un producto indispensable en la mesa, especialmente en un contexto económico donde el presupuesto familiar debe distribuirse de manera cuidadosa. Su disponibilidad, variedad y precios más manejables lo mantienen como una opción que equilibra tradición, economía y nutrición.
La preferencia por este alimento refleja la capacidad de la comunidad para adaptarse, buscar alternativas y mantener hábitos alimenticios que respondan a sus necesidades, sin alejarse de los sabores que forman parte de su identidad local.
Mientras los costos de los productos cárnicos continúan en ascenso, el pescado se mantiene firme como una elección cercana, accesible y valorada por los sanmateanos.
DANIEL MELLADO | elsiglo
