Las fiestas decembrinas están cada vez más cerca, y los comerciantes de Mariara, municipio Diego Ibarra, estado Carabobo, mantienen altas expectativas de que esta temporada navideña será de provecho para ellos, esperando obtener cuantiosas ganancias y recuperarse de las bajas ventas que se han registrado durante este mes de noviembre.

En este contexto, Esperanza Tisoy, quien tiene más de 30 años trabajando vendiendo ropa a la moda en su establecimiento del centro de la localidad carabobeña, afirmó que hasta los momentos el movimiento comercial y la salida de su mercancía no se han levantado.
Acotó que el bajo poder adquisitivo de los potenciales clientes persiste, reflejándose en la poca movilidad de ciudadanos visitando los establecimientos. «Hasta el mediodía es que hay movimiento de personas, pero la realidad es que después de la 1:00 pm, queda vacío el centro», indicó.
Tisoy agregó que la compleja situación económica que atraviesan los venezolanos también está tocando el bolsillo de los mariareños, consciente que la gente tiene que resolver primero sus prioridades de alimentación antes de los otros gastos secundarios.
«Está afectando mayormente en la ropa porque la gente con lo poco que cobra lo destina en la alimentación. En otros rubros no sabría decir, pero con la ropa todavía no se ha levantado», comentó.
A pesar de esto, el optimismo de la comerciante sigue intacto, agregando que a pesar de que no es como en otros tiempos, pero sí tiene las esperanzas de lograr vender la mayor cantidad de ropa que pueda. «Por este mes la venta ya se habría levantado, pero ahorita de verdad no. Yo digo que el sueldo no es acorde a la situación económica que estamos», concretó la experimentada vendedora.
Para Gabriela Daza, quien vende perfumes, gorras y otros accesorios, considera que la situación para los comerciante es difícil, ya son muy pocas las ventas que ha logrado realizar durante este mes. «Como pueden ver el centro está completamente solo, es muy raro que el movimiento esté así durante este mes de noviembre», explicó.


Daza indicó que son muchos los clientes que preguntan precios, pero reveló que es más lo que preguntan, que lo que se vende.»Hay veces que el cliente prefiere ir a Valencia o Maracay, porque dicen que los productos son un poco más económicos», agregó.
Aún así, la comerciante reveló que las esperanzas de que las cosas mejoren están intactas. «Siempre estamos a la buena de Dios, porque nos sorprende bastante que para este mes las ventas están bajas», dijo Daza.
Por último, Yosmar Fuentes, vendedor de raspados, recalcó que las ventas siguen bajas, pero mantiene la fe de que durante el mes de diciembre serán mejores, ofreciendo sus raspados a la clientela para que pueda aguantar las altas temperaturas que son frecuentes en este tiempo.
«No están muy buenas que se diga, pero, pa’ lante, poco a poco. Esperemos que salgan los clientes a la calle», finalizó.
LINO HIDALGO | elsiglo
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