La plaza San Juan, del municipio Girardot, se llenó de alegría y ritmo el pasado sábado, con la celebración de la tradicional «bajada del furro», un evento que marca oficialmente el inicio de la temporada gaitera. Cientos de personas se dieron cita para presenciar esta emotiva ceremonia, que con cada nota musical transporta a la comunidad a la esencia de la Navidad.

Edgardo Monasterios, director de la agrupación Chiquinquireños de Aragua, destacó la larga historia de esta actividad. «Llevamos 28 años haciendo la actividad típica de inicio de temporada, que corresponde a la bajada del furro», expresó.
Monasterios explicó que aunque poco conocida, esta tradición tiene sus orígenes en el siglo XVIII y representa el momento en que la gaita entró en la iglesia, convirtiéndose en parte de la liturgia decembrina.
La tradición detrás de la bajada del furro es tan rica como su sonido. Monasterios relató que los instrumentos de la gaita eran considerados sagrados, por lo que no debían tocar el piso. Por ello, eran subidos a un lugar especial dentro de la iglesia. «Cuando se iniciaba la temporada, se bajaba y ahí marca el inicio de la bajada del furro», detalló. Esta ceremonia simboliza la música que llenará los hogares de alegría durante las festividades.
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Más detalles sobre inició la temporada gaitera con la bajada del furro
Esta es la tercera edición que se realiza en la plaza San Juan, pero no será la única. Monasterios adelantó que se planean más bajadas en otros puntos del estado, como el Círculo Militar, El Limón y Cagua. «Esto es de manera que donde existan agrupaciones gaiteras, va a haber una bajada de furro», aseguró, garantizando que el espíritu de la gaita se extienda por toda la región aragüeña.
El acto central de la ceremonia fue una representación simbólica de todos los grupos gaiteros del estado. Una comisión de músicos tocó el furro como muestra de ese «contacto con el instrumento mandón que se llamaba en el siglo XVIII». En un momento solemne, «hacen una ceremonia, una procesión y lo llevan al frente de la tarima y se lo entregan al grupo». Al sonar el furro, la gaita comienza a resonar.
Finalmente, Monasterios extendió una invitación a toda la población a sumarse a estas actividades que celebran la llegada de la gaita. La música decembrina es una parte fundamental de la identidad cultural venezolana, y la bajada del furro es el ritual que marca el inicio de la época más festiva del año.
«La gaita es sinónimo de Navidad porque se inicia con esa fiesta decembrina», concluyó Monasterios. Con cada bajada del furro, la comunidad de Aragua reafirma su identidad cultural y su alegría por la llegada de la Navidad.
FABIOLA RODRÍGUEZ | elsiglo
MG
