Un productor agrícola de Rosario de Paya fue asesinado este jueves tras recibir múltiples disparos efectuados por integrantes de una peligrosa banda criminal dedicada a la extorsión y otro tipo de delitos, que mantiene en zozobra a los agricultores de esa zona del municipio Santiago Mariño, estado Aragua.

La víctima de este homicidio fue identificada como Dionatan Diosnel Ochoa Marrero, de 35 años. Su muerte ocurrió en la calle Camilo Torres que está adyacente al colegio Ramón Bastidas de la población de Turmero.
Según fuentes extraoficiales, indicaron que el agricultor era una persona trabajadora, propietario de una parcela en Paya, donde era ampliamente conocido por los productores del sector.
Sin embargo, se conoció que presuntamente Ochoa Marrero no estaba de acuerdo en pagar la «vacuna» a los maleantes que siguen sembrando el terror entre los parceleros de Paya, Cobalongo, Guayabita, entre otras comunidades agrícolas de Mariño.
Extraoficialmente se supo que los delincuentes en represalia contra el agricultor, al parecer decidieron secuestrar y acabar con su vida en horas de la madrugada de este jueves. El hallazgo del cadáver de Ochoa Marrero fue reportado pasadas las 6:00 a.m.
Funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), llegaron al lugar de los hechos a las 7:00 a.m., e iniciaron las averiguaciones para esclarecer el caso.
Documentaron mediante fotografía la escena del crimen, donde el cuerpo del productor quedó entre la acera y el asfalto de la calle Camilo Torres, justo al frente de una camioneta Jeep Nissan Patrol, posiblemente propiedad de la víctima, que tenía la puerta del pasajero abierta.
Luego de recolectar las evidencias de interés, trasladaron el cadáver a la morgue del Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf), ubicada en Caña de Azúcar, donde le realizaron la autopsia de ley.
Siguen las investigaciones
Aunque no se ha confirmado oficialmente el móvil del homicidio, presuntamente todo indica que fue por un ajuste de cuentas entre los extorsionadores y su víctima, que se negaba a pagar la vacuna.
Las autoridades del Cicpc continúan las investigaciones para esclarecer este crimen, que sin duda mantiene preocupados a los habitantes de Santiago Mariño.
LINO HIDALGO | elsiglo
CJL