Un trágico accidente laboral ocurrido en horas de la tarde del día 22 de julio en la Subestación Eléctrica El Mácaro, ubicada en el asentamiento campesino Guayabita del municipio Mariño en Aragua ha cobrado la vida de dos trabajadores y ha dejado a otros dos con quemaduras de segundo y tercer grado, en una situación que familiares de las víctimas califican como «evitable».

La denuncia de los parientes se centra ahora en una supuesta presión por parte de los representantes del Fondo Autoadministración del Poder Popular del Ministerio de Energía Eléctrica ( Fasmee) para trasladar a los sobrevivientes a un hospital que, aseguran, no cuenta con los recursos necesarios para la atención de sus graves heridas, según la información publicada en la red social IG @genesisrossemayorga.
El siniestro se cobró la vida de Richard Tejada, quien falleció en el momento del accidente, y de Carlos Camacho, que luchó por su vida durante ocho días con el 95% de su cuerpo quemado.
Las víctimas que sobrevivieron, Luis Mayorga y Luis Ángel Vergel, están actualmente internados en la policlínica de Turmero, donde, según los familiares, reciben la atención y los insumos adecuados para sus delicadas quemaduras.
Sin embargo, la preocupación crece ante la información de que Fasmee estaría ejerciendo presión para transferirlos al hospital militar de Caracas. Los familiares de los afectados han expresado su temor, argumentando que este traslado pondría en riesgo la vida de los trabajadores, ya que el centro asistencial no estaría preparado para atender casos de quemaduras severas.
«Este traslado no solo representa un riesgo inaceptable para la salud y la vida de mis seres queridos, sino que también refleja una total falta de responsabilidad», expresó uno de los familiares, quien pide a la opinión pública y a las autoridades que intervengan.
Los familiares señalan que este incidente es un reflejo de la falta de cumplimiento de las medidas de seguridad dentro de la empresa y exigen que Fasmee asuma su responsabilidad, garantizando una atención médica adecuada para los afectados, señala el comunicado.
La familia reitera que «la vida de Luis y Ángel está en juego» y que no permitirán que sean trasladados a un lugar donde su vida podría peligrar, reza la información divulgada en la red social.
LUIS ANTONIO QUINTERO | elsiglo
CJL
