En las inmediaciones de la Plaza Sucre de Cagua, municipio Sucre, un grupo de zapateros se ha convertido en un pilar fundamental para los ciudadanos que buscan ahorrar en tiempos de crisis.

A pesar de la crisis, estos artesanos del calzado continúan ofreciendo su servicio, y convirtiéndose en aliados de quienes desean prolongar la vida útil de sus zapatos.
Omar Suárez, un experimentado reparador de calzado, compartió con elsiglo su experiencia en este oficio que ha cobrado relevancia en la actualidad.
«Hoy en día es rentable este negocio, porque hay mucha gente que manda a arreglar los zapatos. Los zapatos vienen bonitos, pero de mala calidad. Una intervención adecuada puede hacer que un par de zapatos dure entre seis y ocho meses, dependiendo de la calidad del material», comentó.
A pesar del aumento en el costo de la materia prima, como nylon y tela, Suárez sigue adquiriendo estos insumos necesarios para su trabajo. «Está un poco costoso, sí. Pero aún sigo comprándolo porque son implementos fundamentales para el trabajo», explicó.
En un día típico, Suárez recibe entre uno y seis clientes, lo que demuestra que la demanda por sus servicios se mantiene constante. «La gente sigue viniendo. Siempre hay alguien que necesita reparar sus zapatos», afirmó.

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Por su parte, Marcos Ramírez, informó que la reparación de un calzado actualmente tiene un costo entre 10 y 12 dólares, dependiendo de su estado.
«Mayormente la gente trae el zapato para coserlo. Esos que venden ahorita vienen prácticamente despegados y hay quienes traen su calzado para asegurarlos un poco más. La gente busca ahorrar y prefiere reparar los que ya tienen», aseguró.
La labor de estos zapateros no solo representa una fuente de ingresos para ellos, sino también una solución económica para los ciudadanos que buscan alternativas ante el incremento de precios en productos nuevos.
Finalmente, agregó que su oficio es un aliado valioso de los ciudadanos en la búsqueda de soluciones económicas para los sucrences.
HERNÁN GONZÁLEZ | elsiglo
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