En las inmediaciones de la Plaza Sucre de Cagua, municipio Sucre, un grupo de zapateros se ha convertido en un pilar fundamental para los ciudadanos que buscan ahorrar en tiempos de crisis, pues estos artesanos del calzado continúan ofreciendo su servicio, convirtiéndose en aliados de quienes desean prolongar la vida útil de sus zapatos.
Omar Suárez, un experimentado reparador de calzado, compartió con elsiglo su experiencia en este oficio que ha cobrado relevancia en la actualidad.
«Hoy en día es rentable este negocio, porque hay mucha gente que manda arreglar los zapatos. Los zapatos vienen bonitos, pero de mala calidad. Una intervención adecuada puede hacer que un par de zapatos dure entre seis y ocho meses, dependiendo de la calidad del material», comentó.
HERNÁN GONZÁLEZ | elsiglo
MG
