La calle Falcón de la comunidad Francisco de Miranda, en el municipio Francisco Linares Alcántara, lleva más de 40 años sin asfalto. Habitantes, en su mayoría fundadores, aseguran que los llamados a las autoridades han sido ignorados. Entre colectores tapados y la inexistencia de pavimento, los residentes sufren sin respuestas.

En este sentido, la situación se agrava con cada temporada de lluvia. La calle actúa como un canal natural que recibe el agua de los sectores altos de Santa Rita y 18 de mayo. Al no haber drenaje funcional, el barro y la erosión producen daños en las casas y ponen en riesgo la movilidad.
Claudio Suárez, vecino de la calle Falcón, explicó que la zona es una depresión topográfica. «El volumen de agua que baja supera cualquier capacidad de un sistema colapsado», señaló. Según Suárez, los colectores están obstruidos por sedimentos y basura acumulada.
El vecino detalló que la vía ha quedado reducida a tierra y escombros. «Nos vemos obligados a caminar por las orillas para acceder a nuestras casas», afirmó. La acumulación de desechos sólidos bloquea el flujo hídrico y empeora la degradación del terreno.
«CALLE MILLONARIA»
Leonarda Infante, residente fundadora de la comunidad, recordó que las inundaciones han sido una constante «de toda la vida». La señora Infante denunció que, pese a que recurrentemente se anuncian partidas presupuestarias, nunca se ven obras reales. «Por eso le decimos la Calle Millonaria», expresó con indignación.
La vecina relató que los habitantes han creado sellos artesanales con gomas para intentar contener el agua. «Cuando llueve fuerte, el agua nos llega hasta un metro de altura y entra a las salas y cocinas», describió. Además, deben regar piedras a mano para poder caminar sobre el lodo.
MEDIDAS FORZADAS
Ante la ausencia de respuestas, la comunidad ha tomado acciones desesperadas. Cada vez que amenaza lluvia, los propietarios retiran sus vehículos de las casas, ya que los patios y estacionamientos se inundan, para evitar daños a los mismos. El agua estancada y el barro también generan focos de infección y enfermedades.
Los vecinos exigen a las autoridades tres acciones concretas: asfaltar la calle, limpiar los colectores con equipos especializados y retirar la basura acumulada cerca del módulo asistencial.
Loa vecinos esperan respuestas después de cuatro décadas de abandono. La comunidad Francisco de Miranda no solo reclama asfalto o drenaje: exige dignidad y el derecho a vivir sin miedo a que una lluvia destruya sus hogares. Los vecinos de la calle Falcón necesitan obras ya.
RODOLFO GAMARRA | elsiglo
