¡Después de 15 años!

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Ricardo Pinto se erigió en el único pelotero que es electo Jugador Más Valioso de la Gran Final de la LVBP y del partido por el campeonato en un Clásico Caribeño, un mismo año.


Tiburones de La Guaira, representante por Venezuela, sacó la cara por la LVBP
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En sus últimas cuatro aperturas cubrió 24.2 innings en los que aisló una carrera limpia, con nueve boletos y 25 ponches, para una minúscula efectividad de 0.36 y récord de 3-0. Su sólida apertura de 5.2 entradas en blanco contra Licey, la completó con apenas tres días de descanso.

El pitcheo colectivo de los escualos fue el mejor con PCL de 1.88 (15 CL en 72.0 IP), en buena medida gracias a su sólido bullpen, que exhibió un minúsculo PCL de 1.09 (4 CL en 33.0 IP). Los cuatro principales relevistas de Tiburones: Jorgan Cavanerio, Silvino Bracho, Anthony Vizcaya y Arnaldo Hernández, se combinaron para balance de 2-0, 11 holds, cuatro salvados y 0.44 de efectividad. En 20.2 tramos tan sólo permitieron 15 inatrapables y un pasaje gratis, por 18 guillotinados.

Hernández fue el líder en salvados con cuatro, lo que iguala el récord de la competición y Ángel Padrón lanzó el segundo No-Hitter en los anales del evento y el primero en más de siete décadas.

La ofensiva también fue la mejor, con una sobresaliente línea ofensiva de .293/.383/.390 y .773 de OPS, con Amarista y Tovar ligando cada uno .370 de promedio, en el tope de los siete toleteros criollos con average de .300 o más.

Oswaldo Guillén y Ton Lasorda, son los únicos managers en ganar una Serie Mundial de MLB, una liga invernal y una Serie del Caribe
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¿Redención? Tal vez. Aunque Guillén soltó un rotundo no, cuando se le mencionó si se trataba de una revancha como consecuencia de su fallido paso por Miami en calidad de dirigente en 2012, temporada en la que los peces terminaron con magro registro de 69-93.

“Mi familia ha estado a mi lado en todas partes, en las buenas y las malas, tengo 40 años de casado y junto a mi esposa (Ibis), una de las cosas más difíciles que pasamos en mi carrera fue aquí en Miami”, puntualizó. “Aunque no soy una persona que se apegue al pasado. No tengo nada en contra de los Marlins, ni contra (Jeffrey) Loria (ex dueño de la franquicia floridana) o su gente.

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Se señaló que me había botado por un comentario que, supuestamente, dije (sobre Fidel Castro, fallecido líder de la Revolución Cubana). A mí botaron por malo, por mal mánager y el equipo era malo, cambiaron a todos en junio, julio… Cuando botas alguien de tu empresa y todavía le estás pagando millones de dólares…, ya yo sabía lo que venía… Me trajeron con bombos y platillos y cuando me botaron, ni se acordaron de mi nombre.

Son cosas del beisbol. Eso te enseña a crecer, a conocer a las personas que están alrededor tuyo… Esta Serie del Caribe pudo haber sido en México, igual iba a representar a Venezuela de la misma manera, no iba a sentir nada diferente. Me la paso en Miami, cuando hace mucho frío en Chicago, bajo a la Florida… La gente se ha olvidado que yo era el coach de tercera base del equipo campeón (en la Serie Mundial (2003)”.

En medio la euforia, con más de 36 mil personas aplaudiendo en todas las localidades posibles de la casa de los Marlins y los peloteros fundidos en abrazos, Guillén no fue protagonista. Subió al podio brevemente a recibir el trofeo. Pocas imágenes dan fe de ello. Luego se refugió con su familia en las profundidades del loanDepot park.

“… ustedes hicieron el trabajo, ustedes”, resonó en la intimidad, mientras un imprudente dispositivo grababa el instante para la historia.
El circulo de alguna manera se cerró. Aunque con Ozzie nunca se sabe.

“No me quita el sueño dirigir en las Grandes Ligas, pero no voy a cerrar la puerta. Estoy haciendo esto porque me llegó la oportunidad. El tiempo de Dios es perfecto”.

¿Volverá en la temporada 2024-2025?.

“Yo no he dicho que sí o no para regresar con los Tiburones. Todo depende de mis nietos y mi familia, que es lo más importante, porque nadie se acordaba de mí hasta que llegué a La Guaira este año”.

Al menos, se ha ganado el derecho de que le recuerden, le extrañen y cuenten los días para su vuelta.

elsiglo

YG