La tradición de las panelas de San Joaquín supera las dificultades


La producción del biscocho seco, llamado «panelitas», que se produce en el municipio San Joaquín, estado Carabobo, ha decaído en los últimos años debido a la situación país y la pandemia del Covid-19.


Fueron años difíciles donde se alegaba que la tradición estaba a punto de extinguirse, debido a la escasez de la materia prima para su producción y la escasez de estos rubros.


Sin embargo, la fábrica de panelas «Mi Buen Pastor», es la única que se ha mantenido activa de manera ininterrumpida desde hace 60 años, y esto es debido al empeño de sus trabajadores, quienes tienen fe que diariamente saldrá su mercancía.

Otra fabrica en Palo Negro de San Joaquin


En este contexto, Daniel Sancho, líder de los trabajadores de la pequeña fábrica ubicada en el sector Palo Negro del municipio San Joaquín, relató que en plena crisis sus patrones buscaron evolucionar en el mercado, agregando otros productos que no era tradicionales para la empresa.


«Esta es una fábrica que ha emprendido cuando las panelas llegaron en el caso de la crisis, que no se vendía. Pero la jefa empezó a fabricar pan, empezamos a fabricar palmerita y otro tipo de alimentos para poder seguir adelante», comentó.


El joven trabajador de 23 años, aseguró que gracias a esta iniciativa, la empresa Mi Buen Pastor no cerró, y es actualmente la más antigua en la localidad carabobeña en mantenerse en funcionamiento.

El Secreto de las panelas

Según relató Sancho, la receta de las panelas de San Joaquín consiste en un biscocho a base de harina, azúcar, leche y huevos. Pero su secreto sigue están oculto desde que su fundador Alfredo Carrillo comenzó a emprender este negocio 60 años atrás.

«Él murió, pero dejó el legado y aquí trabaja parte de su familia. Esta fábrica de panela tiene la originalidad, nosotros nunca le hemos cambiado lo que es el material, siempre hemos tratado de trabajar pero con esta esencia», agregó.

Aunque no mencionó un ingrediente específico, dijo que las panelas llevan algo fundamental que es el cariño. «Ese secreto no ha sido revelado; lo normal es harina de trigo, huevos, sus esencias, pero cada fábrica tiene un secreto y un toque especial que es lo que la hace ser diferente a las demás. Por supuesto el amor y el cariño influyen», acotó.

80% DEL MERCADO

Es un hecho que las panelas de San Joaquín es un producto que se consigue en la Autopista Regional del Centro y en algunos locales comerciales de las ciudades de Valencia y Maracay (Aragua), pero el 80% de la distribución le pertenece a la empresa «Mi Buen Pastor».

«Esta es una fábrica que vende el 80% que las demás fábricas no venden, porque tenemos un toque en la panela que ninguna otra fábrica tiene, sino esta, gracias al Señor. Y es lo que la panela se pueda vender, se pueda llevar a diferentes estados de Venezuela», comentó.

Aragua, Distrito Capital, Cojedes, entre otras latitudes de nuestra geografía se puede ver este bocadillo carabobeño, pero incluso en las redes sociales se pudo observar que en el mítico estadio de béisbol Wrigley Field, de los Cachorros de Chicago se observó a un vendedor ambulante con las panelas de San Joaquín.

LINO HIDALGO | elsiglo

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