23 de enero de 1958: desde su dimensión histórica

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Se cumplen 65 años desde aquel 23 de enero de 1958, viaje sin regreso a la patria de Simón Bolívar de Marcos Pérez Jiménez. El dictador abordó el avión Douglas C-54 “Skymaster”, que de acuerdo a los registros documentados, levantó vuelo aproximadamente a las 3:00 de la mañana del aeropuerto de La Carlota con destino a República Dominicana.

El 21 de enero del año 1958 empezaban a salira las calles, hasta que se dio el gran cañonazo el día 23 de enro-elsiglo.com.ve
El pueblo tuvo una participación decisiva en los hechos que desencadenaron el derrocamiento de Pérez Jiménez


La huida del militar, su familia y colaboradores colocó punto final a un período despótico de diez años, aunque desde la mirada revolucionaria, insurgente e irreverente, su derrocamiento dio entrada a otra dictadura que se extendió por cuatro décadas, bajo el velo de una democracia representativa.

LOS ACONTECIMIENTOS


A partir de una posición “conservadora”, los acontecimientos que terminaron en el 23E, sucedieron solamente porque se activó una insurrección militar. Y por otro, partiendo de la convicción luchadora del pueblo, los mismos se concretaron por una gesta colectiva, con la participación del poder popular como punta de lanza, que contó con el respaldo oportuno de las Fuerzas Armadas Nacionales.


“Desde la visión insurgente, la historiografía tradicional, por decirlo de una manera, nos ha mostrado siempre un enfoque de la historia desde una perspectiva parcelada y hasta discriminatoria de los verdaderos hechos que sucedieron en el acontecer en nuestro territorio y hasta de manera global, destacando sólo la verdad de “los vencedores” y de los intereses de una clase que se cree domina sobre el pensamiento de la población”, refiere el profesor Mauricio Arturo Maracara, miembro de la Red de Historia, Memoria y Patrimonio, Capítulo municipio Girardot del estado Aragua.


“No se puede hablar del 23 de enero de 1958 simplemente como el derrocamiento del dictador Marcos Pérez Jiménez, ignorando los verdaderos procesos que a su alrededor ocurrieron, como la activa participación de un pueblo aguerrido y organizado, que pese a ofrendar sus vidas, finalmente traicionados por la misma dirigencia política generadora de la misma dictadura, en especial por Rómulo Betancourt”, describe de inmediato Maracara.

CONTRA LA DICTADURA


La Junta Patriótica se sacrificaba en las acciones libradas contra la dictadura en las calles de Venezuela, liderada por Fabricio Ojeda y algunos oficiales de las Fuerzas Armadas- explica, aseverando, que mientras los movimientos de lucha eran más evidentes en Venezuela, en Nueva York, los dirigentes históricos de los partidos AD, Copei y URD tomaban otras decisiones con la anuencia del gobierno de los Estados Unidos.

Mauricio Arturo Maracara, miembro de la Red de Historia, Memoria y Patrimonio, Capítulo Girardot


De esas decisiones se recuerda la firma del “Pacto de Nueva York, el cual se convertirá luego en el Pacto de Punto Fijo”. “Entre los acuerdos del puntofijismo sobre la supuesta gobernabilidad democrática, se excluyó al PCV y a la misma Junta Patriota”, enfatiza.


Cabe destacar un hecho que poco se plasma en la historia desencadenante del 23 de enero de 1958, y es que producto del “apuro” de posesionarse en el poder de esa cúpula de Nueva York, se efectuaron unas elecciones ese mismo año y el presidente de la República electo, en este caso Betancourt, juró y gobernó con la Constitución de 1953, la misma que dictaba las reglas de la dictadura perezjimenista.
En medio de sus reflexiones sobre la fecha, el profesor ofrece una cronología de lo sucedido hace 65 años, pero hace énfasis sobre la participación del pueblo maracayero en la auténtica heroicidad colectiva.

23 DE ENERO DE 1958


“En el mismo sentido de la visión insurgente, se desconoce en esa misma historiografía tradicional, la participación de los pueblos más allá del centro del poder como lo representa la capital de la República. Y en este acontecimiento histórico de relevancia, es atrevido afirmar con contundencia, que el 23 de enero no se logró dar sin el 1° de enero, cuando se subleva parte de la guarnición de Maracay, despegando desde la Base de Boca de Río, en Tapatapa, los aviones que bombardean al Palacio de Miraflores, generando la mayor fractura en la cúpula militar que mantenía a Pérez Jiménez en el poder”, señala convencido.


Dijo, que posteriormente, veintidós días después, se estaría concretando la huida del dictador en el avión “La Vaca Sagrada”, que por cierto, se encuentra en las instalaciones del Museo Aeronáutico de Maracay.


“Cabe destacar que las reuniones conspirativas se realizaron en el Restaurant “Beergartem”, situado a un costado de la plaza Bolívar, con pleno funcionamiento en la actualidad, siendo los cuarteles Páez, Sucre y Bolívar, y la Base Aérea Boca de Río, los más activos en esos sucesos”.

PARTICIPACIÓN DE VARIOS OFICIALES


Mencionó Maracara que participaban en esos encuentros varios oficiales, entre ellos, el coronel Hugo Trejo, mayor Luis Evencio Carrillo, capitán Enio Ramón Ortiz Cordero (quien tomó la Base Boca de Río), el subteniente Jacinto Pérez Arcay (quien sometió al comandante de la Guarnición y al Gobernador del estado) y el mayor Edgar Suárez Mier y Terán (quien piloteó el avión que sobrevoló Caracas).

23 de Enero de 1958
La lucha revolucionaria en Venezuela continuó después de 1958, contra la “democracia representativa”


“Pero hay una figura que siempre ha sido invisibilizada en toda la historiografía tradicional, como lo es la participación de la mujer y en este caso se debe reivindicar la figura de la profesora Luisa Teresa Lanz de León, la única mujer que formó parte de la Junta Patriota en Aragua, y quien, junto a otras mujeres, lideró la marcha y las arengas contra la dictadura aquel 23 de enero, frente al liceo Agustín Codazzi”, puntualizó con una precisión casi que quirúrgica.

REIVINDICAR LA LUCHA


“Hoy, 65 años después de ese acontecer histórico, se debe reivindicar la lucha constante de un pueblo, que al ser traicionado con una democracia representativa que realmente sólo representaba los intereses de los dirigentes de los partidos tradicionales, reconoce algunos avances en ese periodo histórico”, destacó el miembro de la Red de Historia, Memoria y Patrimonio (Girardot).


Esa democracia representativa, con sus bases en el pacto de Punto Fijo, que se concretó después de los hechos del 23 de enero de 1958, llegó a su punto de quiebre en 1998 con el triunfo del comandante Hugo Chávez, quien asume el poder con una propuesta emancipadora, recalcó el docente.

ERRORES


“Y pese a los errores que se puedan atribuir a la revolución bolivariana, no es menos cierto que desde su llegada al poder, Chávez recibió todos los ataques posibles desde las esferas del poder en los Estados Unidos y sus aliados europeos, a través de bloqueos, sanciones ilegales, golpes de Estado (como el de 2002), saboteos y hasta intentos de invasión encubierta a la Nación, lo cual permite establecer que ciertamente esa propuesta es validada por un pueblo que observa la reivindicación a sus problemas, lo que obliga a los centros de poder a bombardear con noticias falsas y todo un proceso saboteador para su manipulación”.

Esos 65 años de historia lo podemos resumir en dos grandes períodos: El primero de 1958 a 1998, donde se traicionó, desde los Estados Unidos, a un pueblo que quería su libertad de tener sus propios criterios de convivencia, y el segundo, desde 1998 hasta nuestros días, con el gobierno estadounidense atacando todas las posibilidades de que ese pueblo logre concretar sus sueños- especificó Maracara.

CAÍDA DE LA DICTADURA

“En relación a los hechos del día en que cayó Pérez Jiménez, la profesora Lanz refiere: El 23 de enero a las 6:00 a.m., estábamos la profesora Ruth Sanoja y yo, abriendo el liceo, que se convirtió en el cuartel general de los antiperezjimenistas. A las 6:30 a.m. ya había una cantidad grande de personas en la sede; y al igual que el 1° de enero, nos dirigimos a la plaza Girardot, donde después de la primera arenga, marchamos por la avenida Miranda hasta llegar a la plaza Bolívar donde hubo otra gran concentración…”.

Profesora Luisa Teresa Lanz


Fue de las primeras mujeres en enarbolar las banderas de la lucha por conseguir los derechos ciudadanos y en especial de la mujer. En la incipiente Democracia que se abría paso en Venezuela a partir de 1958, su palabra y su presencia nunca faltó en los medios de comunicación de la época llamando a la mujer de provincia para que se incorporase a la conquista de sus reivindicaciones. (Fuente: Una Mujer Visionaria – Luisa Teresa Lanz, de Néstor Germán Rodríguez).

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