Agroindustria pide desmontar importación de derivados del maíz

La producción de maíz blanco alcanzó ubicarse en el 8 % del PIB del país, lo que pudiera ser un gran generador de empleos en el campo venezolano si se incentiva con créditos y financiamiento del Estado.

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Pese al importante incremento de la producción anual en diversos rubros, la agroindustria se muestra preocupada por una baja en el consumo que pudiera estar relacionada directamente con el poder adquisitivo de los venezolanos.

En este sentido, el presidente de Fedeagro, Celso Fantinel, expresó que la producción de maíz blanco alcanzó ubicarse en el 8 por ciento del PIB del país, lo que pudiera ser un gran generador de empleos en el campo venezolano si se incentiva con créditos y financiamiento del Estado. Pero que, de no ser así, para 2023 pudiera mantenerse el mismo techo de producción que 2022.

Sin embargo, “la producción de maíz este año va a superar 1.100.000 toneladas; el año paso estuvo alrededor de 750.000 toneladas y en el 2020 apenas 450.000 toneladas. Hablamos que el 70 por ciento de ese 1.100.000 toneladas es de maíz blanco para la arepa del venezolano”, precisó.

Señaló Fantinel que con esto se está asegurando el 60 por ciento de las necesidades del venezolano en materia de maíz blanco.

Agregó que en arroz se está satisfaciendo el 40 por ciento de las necesidades, en caña de azúcar el 50 %. Aunque aclaró que estamos frente a un consumo mermado debido al escaso poder adquisitivo del venezolano.

A esto se suma la vuelta del problema de la escasez de combustible que viven las regiones del interior del país que han denunciado los gremios productivos y que impiden el desenvolvimiento económico correcto.

En Zulia y los estados andinos es donde se ha acentuando más el problema, que esperan se solucione cuando antes y no se extienda a más zonas de Venezuela.

AVN