Como en una boca de lobo viven en La Mora

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Los habitantes de la segunda entrada de La Mora I, ubicada en la parroquia Castor Nieves Ríos del municipio Ribas, denunciaron vivir en completa oscuridad al caer la noche, esto debido a que el alumbrado público de la zona se encuentra en un completo estado de decadencia, lo que no les permite tener un nivel de vida digno y tranquilo.

En la segunda entrada de La Mora esperan ser atendidos

En este sentido, según los afectados toda la calle y hasta algunas de sus trasversales se encuentran como boca de lobo, ya sea porque algunos postes de electricidad no cuentan con bombillos o porque las fotoceldas presentan inconvenientes que los tiene alumbrando de día y apagados de noche.

“Esto es una oscuridad impresionante en la noche. Uno que otro bombillo enciende, del resto todos permanecen apagados, la única forma que por aquí pasen colocando bombillos, es mientras haya campaña política o cuando están agarrando el cargo, del resto nada”, expresó Liliana Casas, pobladora de la vía, al mismo tiempo que destacó que por las noches les da pánico salir por la falta de alumbrado público.

SIN ALUMBRADO AUMENTA LA DELINCUENCIA

“No vamos a decir que la falta de alumbrado aumenta la delincuencia, pero sí influye mucho, a la hora de realizar un robo y más en estos tiempos que uno no sabe quién es quién, lo mejor es no salir de sus casas. Vivimos con un toque de queda perenne, en cuarentena radicalizada, por cuidarnos y por la falta de atención de los encargados, que uno ya no sabe ni quienes son, porque hablas con la gente de Alcaldía y es Corpoelec; y hablas con ellos y es parte de la Alcaldía”, agregó Casas.

Los postes presentan franco estado de deterioro

En concordancia con la opinión anterior, Guillermo Zárate aseguró que la dificultad no sólo era evidente en las calles, sino también en las residencias, ya que cada vez que llueve se va la luz de manera abrupta, dejando a todos a la expectativa de que los electrodomésticos se pueden dañar.

“Las calles se tornan escalofriantes en las noches, vivimos con el Jesús en la boca y no obstante; cuando llueve se nos va la luz por horas, lo que nos pone peor los nervios. De verdad, es un aspecto negativo que debe ser atacado a la brevedad posible”, aseveró Zárate.

Entre tanto, los lugareños esperan que realicen una jornada de alumbrado público y que no sólo sea colocar los bombillos nada más, ya que los postes necesitan reparación y mantenimiento de primera man; para que así los arreglos duren y no sean pañitos de agua tibia.

DANIEL MELLADO | elsiglo