Guía espiritual está vinculada con la desaparición de 20 personas

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Una mujer de 57 años de edad parece estar involucrada en la desaparición de al menos 20 personas, que se fueron con ella a un retiro espiritual desde el pasado 20 de agosto, en una las montañas del Parque Nacional Juan Pablo Peñaloza, ubicado entre los estados Táchira y Mérida.

Las autoridades se encuentran buscando a los desaparecidos

Según medios de comunicación tachirenses, la ciudadana identificada como Rosa Edilia García, tomó el rol de guía espiritual y tuvo el suficiente poder de persuasión para que las personas partieran con ella a un supuesto encuentro con Dios en las adyacencias del pueblo de La Grita, una localidad sumamente religiosa.

De acuerdo a versiones de los familiares muy cercanos y algunos de sus vecinos, la dama mantenía una extremada pasión religiosa, que muchos calificaban como algo fuera de lo común.

Al parecer, según reflejan los diarios de esa región, la mujer pertenecía al grupo de oración carismática, pero desde hace algunos años se apartó de las actividades del mencionado movimiento eclesiástico para formar uno propio denominado “Siguiendo a Jesús”, con prácticas similares.

Algunos vecinos aseguran que presuntamente García llegó a obsesionarse con su creencia, pasando su práctica religiosa a puro fanatismo, y en una de sus objetivos logró convencer a varios de sus seguidores en realizar dicho retiro, especialmente habitantes del sector Santa Ana del Valle, donde viven la familia Luna Roa, los primeros en ser reportados como desaparecidos.

UN PODER PARA INFLUIR
De acuerdo a la información facilitada a los medios de comunicación, Rosa Edilia, habitante del municipio Jáuregui, e integrante de una familia de 13 hermanos, también influyó en sus propios parientes.

Teresa García, una de sus hermanas, también está en la lista de las personas buscadas, y con ella, su esposo, sus dos hijos, el yerno y su nieto de un año.

Al parecer, la líder espiritual tiene una venta de pasteles en la calle 4 de La Grita, al finalizar la carrera 6, puesto que su hermana Teresa le permitió ubicar para ayudarla económicamente.

En ese mismo lugar funciona una panadería y está la vivienda de una de las familias que también emprendió voluntariamente el viaje para un lugar de la montaña.

Un familiar recalcó que el fanatismo de Rosa Edilia era muy intenso y que en sus prácticas religiosas siempre la acompañaba un hombre, Adolfo Rosales, quien tiene cierta discapacidad visual. Él no está desaparecido, lo que es motivo de muchos comentarios de pueblo, e incluso fue llamado a declarar ante el Cicpc.

De todas maneras, este es un caso que está siendo investigado por funcionarios de seguridad, liderados por el Cicpc, y paralelamente, los cuerpos de seguridad y rescate siguen explorando las montañas, incluso con drones, parea ubicar a estas personas que podrían estar huyendo del “fin del mundo”.

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