Excarceleras de Israel denuncian violaciones orquestadas por sus superiores

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Varias mujeres militares que trabajaron como guardias en cárceles de Israel han denunciado haber sido violadas por presos con el consentimiento de sus superiores, un escándalo de larga data que ha resurgido en los últimos días, acaparando la atención del gobierno israelí.

FOTO: REFERENCIAL

Este martes, el primer ministro en funciones, Yair Lapid, visitó la prisión de Ofer en Cisjordania ocupada mientras crece la indignación por estos casos hasta ahora desestimados por falta de pruebas.

“Investigaremos y sabremos. El Estado de Israel no se mantendrá al margen si existe la preocupación de que una guardia fue violada o acosada”, prometió, al reunirse con 25 carceleros, mujeres y varones, que trabajan en distintas prisiones del país.

Sin embargo, aseguró que no habría cambios en las tropas. “Mantendremos esta organización porque la vida de todos los ciudadanos israelíes depende de su fuerza”.

Contrariamente, el ministro de Defensa, Benny Gantz, solicitó el lunes “la prohibición inmediata” de guardias mujeres cerca de los presos mientras se realizan las investigaciones.

También dijo que reexaminará si los soldados deben seguir asumiendo la seguridad de las cárceles, pues el trato con los prisioneros palestinos “requiere de una formación adecuada y completa, así como una profunda familiaridad con el servicio en las prisiones”.

Los informes de que mujeres de las Fuerzas de Defensa de Israel fueron entregadas por sus mandos a presos para ser acosadas y agredidas sexualmente surgieron hace varios años, pero los casos se desmoronaron por falta de pruebas.

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Varias de esas denuncias señalaron a Rani Basha, que sirvió como oficial de inteligencia de la prisión de Gilboa, y quien el pasado mes de julio fue dado de baja.

“Todos coincidimos en la necesidad de erradicar este tipo de sucesos mediante una respuesta decidida y de tolerancia cero a medida que los hechos se van aclarando”, dijo este martes la jefa del Servicio Penitenciario, Katy Perry.

La más reciente denuncia fue realizada hace unos días por una mujer que se identificó con el alias de Hila. Aseguró que fue violada repetidamente en Gilboa por Mahmoud Atallah, un palestino condenado por asesinar a israelíes y que habría gozado de privilegios especiales por parte de las autoridades penitenciarias.

Según su testimonio, que puede leerse en el sitio de recaudación de fondos BeActive, fue “entregada” por su comandante al peligroso terrorista para que abusara sexualmente de ella “una y otra vez” a cambio de que no desestabilizara la prisión.

Hila, que asegura haber sufrido un colapso nervioso por esta situación, dijo que las autoridades han intentado encubrir el caso y que otras guardias sufrieron la misma suerte que ella.

Atallah “se paseaba libremente por la prisión, sin esposas (…) Todo el mundo lo sabía, todo el mundo guardaba silencio”, asegura.

“¿Cómo hemos llegado a esta horrible situación en la que las mujeres que nos mantienen a salvo pierden sus cuerpos?”, cuestionó el presidente Isac Herzog.

EFE