Estrés y pérdidas económicas causan las colas de gasolina

Los maracayeros aseguran que las colas en las estaciones de servicios son un cuento de nunca acabar para los venezolanos, que cada cierto tiempo viven un retroceso en esta crisis constante de combustible.

La crisis comienza a impactar más allá del bolsillo


Y es que el efecto negativo no es solamente en lo físico, por amanecer en una cola para echar al menos 20 litros, sino también en el aspecto psicológico, ya que las rutinas de las personas se ven trastocadas.


Este es el caso de Lenín González, quien relató que semanalmente tiene que pedir permiso en su trabajo para poder llenar el tanque, ya que el vehículo es a la vez su fuente de ingreso.

Lenín González


«Llevo tres horas y media esperando para echar gasolina, me agarró hace cuatro cuadras atrás», relató González, quien reside en el municipio Diego Ibarra del estado Carabobo.


González aseguró que no solo pierde tiempo, sino que la situación amerita muchos sacrificios, en su caso, para poder seguir viajando entre Mariara y Maracay; «días, dinero, tiempo, trabajo, esto es un caos. Debería estar trabajando, tengo que pedir permiso en mi trabajo o dejar de hacer lo que tenga que hacer para acudir a las colas de gasolina», lamentó González.


Además, destacó que lo que más le genera cansancio mental es tener que invertir tres horas del día para poder surtir 20 litros de combustible. «Y no es surtir como tal, esta es dolarizada, y yo no tengo condiciones para estar pagando un tanque de gasolina, que son 30 y 40 dólares, yo le hecho son 10 dólares, no tengo capacidad para más», dijo el caballero.


Similar opinión tiene Natividad Meléndez, quien hace las colas con el objetivo de hacer unas carreritas para aportar a su casa. «El sueldo no alcanza, las pensiones mucho menos y con este precio de la gasolina peor se pone la cosa. Hago la cola porque necesito activar el carro», comentó.


Por su parte, Víctor León, quien estuvo desde tempranas horas en una estación de servicio de La Romana, afirmó que los venezolanos han vuelto a retroceder en el tiempo. «Las colas se han vuelto a lo que era hace 10 meses atrás, esto es para todo, porque el tiempo que uno tiene que guardar para surtir es importante», destacó.


En este mismo contexto, Adrianyela Parra dijo que este agotamiento es colectivo, pues afecta a todos los habitantes de nuestra nación, que deben salir diariamente a buscar estaciones de servicios que dispongan del combustible, a dólar o a precio subsidiado.

Adrianyela Parra


«Nos afecta de algún modo, porque tienes que aprender a distribuir tu tiempo y dejar de hacer cosas, a veces ausentarte de tu jornada laboral, de tus jornadas de hogar, y volverte a reprogramar, esto afecta, este es un impacto social y en todos los sentidos», reflexionó la ciudadana.


No obstante, tiene la seguridad que esta situación es momentánea, pidió encomendarse a Dios para que la crisis pase pronto; «yo tengo fe que sí se va arreglar todo», sentenció.


Aunque no ofrecieron declaraciones, muchos de los encargados de las estaciones de servicios de Maracay se mostraron esperanzados de que la situación mejore para la próxima semana, pues la situación está complicada incluso para los propietarios de las bombas.

LINO HIDALGO | elsiglo
fotos | JOEL ZAPATA