El registro fue una relación “amor-odio”

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Para Jhostyn Zabala, dueño del emprendimiento, ahora Dr. Kilos C.A, el proceso de legalización de su negocio fue un proceso de aprendizaje, ya que a pesar de que tenía un poco de conocimiento, no sabía cómo iba a ser el panorama que le esperaba, es por eso que se fue informando de la mano de abogados y visitando los registros y las entidades pertinentes para posteriormente comenzar su rienda de pasos hacia la creación de “la partida de nacimiento” de su pequeño negocio.

“Fue bastante tedioso, no difícil por todo lo que uno como emprendedor debe consignar y todo el gasto que conlleva, no obstante, el deseo de tener mis papeles me hacía hacer sacrificios, buscar los mil y un papeles con tal de ver mi sustento establecido como dice la ley”, mencionó el dueño del negocio.

Asimismo, Zabala prosiguió contando que de todo el proceso, hubo algunos tropiezos, con los que se encontró y que hoy quiere darlos a conocer para ayudar a sus amigos emprendedores. “Gracias a Dios todo fluyó muy bien y conseguí gente que de verdad quería apoyar y que me enseñó, pero si hubo traspiés”.

·       Inicialmente, el alto costo de los aranceles. “Cuando yo realicé el proceso como todo emprendedor, comenzando desde 0, no contaba con tanta liquidez y fue un poco tedioso, pues el Saren te coloca el capital de tu empresa.

·       Buscar los 3 nombres tentativos que le vas a dar, con el miedo de que el que tu escogiste ya esté reservado.

·       Indagar con un abogado o contador que te ayude a realizar todo el proceso, con precios si se quiere solidarios y que por esto no te vaya a perjudicar.

·       Los documentos como las actas constitutivas deben estar bien redactadas.

·       Esperar el tiempo de aprobación que en ocasiones es largo.

Para finalizar, Jhostyn mencionó que una vez que ya transcurre todo ese tiempo en el Registro, hay que “amarrarse aún más los pantalones, puesto que viene el gasto municipal.

“Luego de que finalmente diste en el clavo con el abogado que te ayudó, que se puso la mano en el corazón, que te cobró en cuotas. Vienen los gastos de: Hacienda Municipal, Seguro Social, Ley de Política Habitacional, Inces y por ahí te vas, son infinidades de copias, papales y dinero, que al final te dan la satisfacción de tener tu sueño listo y con todas las de la ley”.

DANIEL MELLADO | elsiglo