Buñuelos de naranja un dulce deliciosamente tierno

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Buñuelos de naranja, perfectamente redondos, a su libre albedrío o con forma de rosquilla, los buñuelos que endulzan las fiestas, desayunos y meriendas, adquieren muhas formas diferentes, y no sabríamos elegir solo una variante. En temporada de cítricos los buñuelos de naranja son una magnífica opción para recuperar el placer de los dulces de sartén, anque sea con el Carnaval, la Semana Santa o Todos los Santos como excusa.

Foto Referencial

La masa no tiene ningún misterio, pues como todos estos postres , se basa en pocos ingredientes sencillos, con el añadido del zumo y ralladura de naranja natural. Solo hay que ajustar un poco la consistencia de la masa en cuanto al número de huevos, pues debido a que tienen tamaños diferentes podríamos necesitar más o menos unidades.

Fíjate en la textura antes de añadir el último huevo; debe quedar como una crema pastelera o bechamel muy espesa, que no se podrá bolear a mano pero sí conservar una forma más consistente y maleable usando cucharillas. Si queda muy seca, bate el último huevo en un cuenco y añade pequeñas cantidades hasta dar con la textura perfecta. Tampoco te obsesiones; los buñuelos de masa más liquida también quedan deliciosos.

Ingredientes

  • Zumo de naranja200 ml
  • Leche20 ml
  • Mantequilla sin sal80 g
  • Azúcar y más para rebozar20 g
  • Ralladura de naranja0.5
  • Salg
  • Harina de trigo180 g
  • Levadura químicag
  • Huevo (ver notas)3
  • Aceite de oliva o girasol para freír

Cómo hacer buñuelos de naranja

Poner a calentar en una ollita la mantequilla con el zumo de naranja colado, ralladura fina -cantidad al gusto, sin parte blanca- de la fruta, la leche y el azúcar, y remover hasta que la primera se derrita y se forme una mezcla homogénea. Aparte mezclar con unas varillas la harina con la levadura y la sal.

Cuando rompa a hervir el cazo, apartar del fuego y echar de golpe la mezcla de harina, removiendo rápidamente hasta incorporar todo y se despegue de las paredes. Llevar a otro recipiente para que se enfríe. Echar los huevos uno a uno, removiendo cada vez hasta incorporar; no echar el último por si la consistencia ya fuera adecuada.

Debe quedar como una bechamel o crema pastelera espesa, que espesará más si se deja enfriar. Si le falta un poco, batir el último huevo en un cuenco y echar poco a poco, mezclando hasta dar con la textura de la foto. Se puede tapar y dejar reposar 30-60 minutos para que coja mejor consistencia.

Preparar mientras la cadena de montaje de la fritura y rebozado. Lo ideal es tener un par de platos o fuentes con papel de cocina, un cuenco lleno de azúcar para rebozar, y el cazo o sartén honda con aceite. Calentar el aceite hasta alcanzar una temperatura media de unos 160-170ºC, y procurar que se mantenga sin humear.

Si no tenemos experiencia con buñuelos, podemos freír uno solo y ver qué tal sale a esa temperatura. Es más fácil mojar en el aceite dos cucharillas para engrasarlas, tomar una porción del tamaño de una nuez, redondearla un poco con la otra cucharilla y sumergirla en el aceite caliente para que caiga.

Debe caer al fondo del aceite y subir a los pocos segundos. Se irá friendo sin quemarse, dándole tiempo a inflarse y cocinarse por dentro. Normalmente se dan la vuelta solos, pero podemos ir vigilándolos. No llenar demasiado la fritura para que no se baje la temperatura y tengan espacio para moverse.

A medida que estén dorados, sacar, escurrir y dejar sobre uno de los platos con papel de cocina para que absorba la grasa sobrante. Aún en caliente, rebozar con suavidad en el cuenco de azúcar y pasar a la otra fuente. Continuar hasta terminar la masa.

nada como acompañarlos con un buen chocolate a la taza, podemos tomar un vaso de leche o bebida vegetal fría con cacao, que también le van muy bien

El Siglo