Oblak, ante lo desconocido

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Nunca antes, el Atlético de Madrid había sido tan vulnerable atrás como esta temporada, con 42 goles en contra en 31 partidos, con dos o más tantos recibidos en ocho de sus diez encuentros más recientes, ni Jan Oblak había demostrado tantas dudas como ahora; hasta el punto de que su promedio de porterías a cero se ha reducido este curso a la mitad respecto a sus 303 encuentros oficiales anteriores.

Oblak
FOTO : REFERENCIAL

Antes de este ejercicio, desde que llegó al Atlético en el verano de 2014 hasta que se proclamó campeón de la Liga el pasado mes de mayo en Valladolid; el guardameta esloveno había sostenido su portería imbatida en 159 de sus 303 partidos. Un 52 por ciento de sus choques terminaron sin daño en su marco. En la actual temporada, nada más hay ocho ejemplos similares a lo largo de sus 31 duelos, que suponen tan solo un 25 por ciento.

Y sólo dos corresponden a los últimos 14 compromisos. Son el 2-0 al Rayo Vallecano y el 0-5 al Rayo Majadahonda. Antes, sólo repitió ‘cero’ en su portería en sendos 1-0 al Osasuna y al Elche; en el 3-0 al Betis, en el 2-0 al Barcelona y en los 0-0 contra el Athletic Club y el Oporto, el pasado septiembre, cuando la interrogante era otra muy diferente (no marcar ningún gol con tanto talento arriba) a ahora, con la defensa acaparando todo el foco.

Salvador tantas y tantas veces, con paradas inverosímiles que agrandaban el factor decisivo de un portero indiscutible y una leyenda formidable del Atlético; Oblak ya no es el ‘súper héroe’ bajo los palos de otras temporadas que sostuvo tantos puntos del Atlético.

No está en un buen momento. No alcanza ahora todo lo que alcanzaba antes, pero tampoco le remataban ni tanto ni tan fácil ni en posiciones tan ventajosas como ahora, cuando cada balón parado, cada centro al área, cada despeje; se transforma en una encrucijada para su defensa y para él mismo, tan expuesto.

Hasta esta campaña, el guardameta esloveno había encajado 212 goles en 303 encuentros. Es un promedio de 0,69 por partido. Ahora ha encajado 42 en 31 choques. Es casi el doble de media: un 1,35. Y no ha parado esta temporada ni la mitad de lo que hizo en otras ocasiones. En la Liga; por ejemplo, ha hecho 24 paradas y ha recibido 30 goles este curso.

“LLEVAMOS DIEZ AÑOS DEFENDIENDO EXTRAORDINARIAMENTE BIEN”

El partido del Camp Nou contra el Barcelona, como antes lo había hecho el Valencia, la Real Sociedad, el Athletic Club, el Villarreal, el Granada, el Sevilla o el Real Madrid, puso en evidencia toda la estructura defensiva del conjunto de Diego Simeone; tan fiable siempre, tan desbordada ahora, de la que no se libra ninguno de los hombres que juegan atrás.

“No hemos cambiado muchos futbolistas en la fase defensiva. Salvo Trippier, que desgraciadamente se ha ido en el mes de enero, después están jugando los mismos chicos que la temporada pasada rindieron a gran nivel. Es verdad que Savic y Giménez no jugaron mucho tiempo, pero ahora jugaron (en el Camp Nou) y nos metieron cuatro goles, o sea que no hay nada absoluto. Y lo único que cuenta es trabajar”; dijo Simeone tras el 4-2 del Camp Nou.

Ni Mario Hermoso ni Sime Vrslajko ni Felipe Monteiro, pero tampoco ni José María Giménez (ahora con Covid-19 y baja ante el Getafe) ni Stefan Savic, cuyo reencuentro en el centro de la zaga once partidos después tampoco detuvo la herida cada vez más profunda que sufre el Atlético en su defensa, justo la línea que jamás había despertado tanta inquietud en la era Simeone. Al contrario; siempre había sido una virtud inalterable, que, con el paso de los cursos, ha perdido su consistencia hasta el punto del preocupante presente, como el factor más diferencial para explicar su crisis.

“Llevamos diez años defendiendo extraordinariamente bien y este año no nos está generando lo que normalmente pudimos generar. Evidentemente; tenemos que mejorar. Tenemos una semana nuevamente para seguir insistiendo en este tipo de acciones y jugadas”, enfocaba el pasado domingo Simeone, que reclamó “más atención” en los centros laterales y a balón parado, que ya ha entrenado insistentemente aún sin solución visible.

Porque los goles del Atlético son repetitivos. El 3-1 del Barcelona, por ejemplo; surgió de la misma forma que el 1-1 del Mallorca no hace mucho en el Wanda Metropolitano, de una falta lejana que se transforma en un jeroglífico para el Atlético en cuanto toma dirección al área, en cuanto un jugador -Gerard Piqué- le gana la partida a cualquier defensor.

OCHO DERROTAS EN LOS ÚLTIMOS 16 PARTIDOS

También lo hizo el Athletic o el Sevilla recientemente. O el Valencia, en aquel 3-3 con el que empezó toda esta racha actual, cuando su adversario niveló un 1-3 en contra en el tiempo añadido. Desde entonces, el Atlético ha jugado 16 partidos oficiales, con tan solo seis victorias (un 37,5 por ciento), con dos empates -incluido el de Mestalla- y ocho derrotas; cinco de ellas en las últimas ocho citas de la Liga. En las 16 jornadas previas sólo cedió una (1-0 ante el Alavés). En cada una de las campañas completas de Liga de Simeone, a estas alturas nunca había sufrido tantas derrotas, como mucho cuatro. Ahora son seis.

“Hay que intentar mejorar la intensidad, la agresividad y la concentración, sobre todo”, advierte el técnico argentino, que, a lo largo de la década que acumula en el Atlético, siempre había disfrutado del comodín defensivo ante cualquier mala racha, ante cualquier inquietud, ante cualquier depresión -muy pocas- que sufrió el equipo en los resultados, aunque también de una presión y un juego en campo contrario que hoy no posee y que resolvió el conflicto con la Champions que, igual que ahora; afrontó en el curso 2019-20.

Entonces, con 22 partidos disputados como ahora, sumaba los mismos puntos: 36. Son las dos peores temporadas en ese sentido de la era Simeone. También presentaba su peor diferencia de goles de esta década; con +7, por los 22 goles a favor y los 15 en contra. Ahora tiene +8, por los 38 tantos marcados y los 30 recibidos, más que nunca desde que lo dirige el técnico argentino a estas alturas de la Liga. Lo más cercano son los 21 que recibió en 2012-13, justo antes de dar el salto un año después para ser campeón del torneo.

En 2019-20, como ahora, también estaba fuera de la Liga de Campeones en este momento de la competición (nunca antes le había pasado ya avanzada tanto la Liga desde la primera campaña completa a las órdenes de Simeone), pero lo solventó en las once jornadas finales; a la vuelta del parón por la pandemia de la Covid-19, cuando subió e intensificó su presión en campo contrario, no perdió ningún encuentro y sumó 25 de los 33 puntos en juego. Ahora tiene el mismo reto. Le quedan 16 partidos para reconquistar la zona ‘Champions’.

EFE