La compañía francesa TotalEnergies se irá de Birmania por el golpe de Estado

El grupo francés TotalEneregies anunció este viernes ; que va a salir de Birmania porque considera que continuar su actividad allí; donde explota en particular un yacimiento gasístico, significa financiar la junta formada tras el golpe de Estado de febrero del pasado año.

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TotalEnergies afirmó en un comunicado que dejará el país «sin ninguna contrapartida financiera»; y que esa retirada se hará respetando los contratos que tiene para la explotación del yacimiento de gas de Yadana ; y el de la sociedad MGTC; concesionaria del gasoducto para su exportación.

La empresa francesa; que es operadora y accionista de los proyectos; precisó que hoy mismo ha notificado su decisión a sus socios en esos negocios; y se hará efectiva como muy tarde al término del preaviso de seis meses fijado en el contrato.

Los acuerdos contemplan que en caso de retirada, sus intereses se repartirán entre los restantes socios, salvo que lo rechacen, y el papel de operador pasará al segundo accionista.

En cuanto a la explotación de Yadana

En el caso de la explotación de Yadana, del que se extraen unos 6.000 millones de metros cúbicos de gas anuales (un 70 % de los cuales se exportan a Tailandia), TotalEnergies es el operador desde 1992 con una participación del 31,24 % y sus otros socios son Unocal-Chevron (28,26 %), la sociedad estatal tailandesa PTTEP (25,5 %) y MOGE, compañía nacional birmana.

Los accionistas del gasoducto de 400 kilómetros que lleva el gas desde ese yacimiento hasta la frontera entre Birmania y Tailandia son los mismos.

El grupo francés recordó que desde el golpe de Estado del 1 de febrero de 2021 ha condenado «de la forma más firme los abusos y las violaciones de los derechos humanos» que se han producido y que desde entonces su línea de actuación era mantener la producción en Yadana porque «es esencial» para que las poblaciones de Birmania y Tailandia tengan electricidad.

Indicó que, pese a las iniciativas que ha tomado en este tiempo, no ha sido capaz de responder a las numerosas demandas que ha recibido para que el Estado birmano no recibiera dinero de esa actividad a través de la empresa estatal MOGE.

Ni siquiera con la asistencia de las autoridades francesas, que consideraró la posibilidad de aplicar sanciones selectivas para evitar que los flujos de dinero acabaran en manos de la junta militar que ocupa el poder en Birmania.

EFE