Cientos de tunecinos manifiestan contra el "golpe de Estado" del presidente

Varios cientos de tunecinos salieron este domingo a las calles de la capital para protestar contra lo que consideran un "golpe de Estado" del presidente de la República, Kais Said, desde que el pasado 25 de julio destituyera al primer ministro, suspendiera el Parlamento y acaparase todos los poderes.

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Cientos de tunecinos
Foto: Referencial

A la llamada de la sociedad civil y de partidos políticos de diferentes tendencias, los manifestantes se agolparon en la céntrica avenida de Habib Bourguiba bajo un despliegue policial sin precedentes y entonaron eslóganes hostiles contra el mandatario al grito de "El pueblo quiere la caída del régimen de Kais Said".

"Este hombre, no puedo llamarlo presidente, es ilegítimo e ilegal. El golpe de Estado no durará, va camino al fracaso, no vamos a permitir una dictadura porque este país es una democracia pese a la voluntad de Said", afirmó a Efe el diputado Said Ferjani, del partido islamista Ennahda, principal fuerza parlamentaria.

Asimismo Ferjani denunció que las fuerzas de seguridad bloquearon el acceso a varios autobuses con ciudadanos que pretendían participar en la protestas y que se desplazaron desde distintos puntos del país.

Para el activista y miembro del colectivo "Ciudadanos contra el golpe", Amen Allah Jaouhari, este nuevo movimiento opositor es un "rechazo al populismo, a las decisiones extremistas y a la propagación del odio. Necesitamos diálogo, no a un presidente que trata de convencernos de que es el único portavoz del pueblo. Said quiere catalogar a las personas: o estamos con él o con la corrupción política".

Una semana antes, el jefe del Estado decretó la suspensión de varios artículos constitucionales que regulan el poder legislativo y ejecutivo y anunció la elaboración de leyes relacionadas con reformas políticas que serán aprobadas a través de decretos presidenciales con la ayuda de un comité creado por él mismo.

Tras dos meses de Estado de excepción y una breve euforia popular, una parte de la ciudadanía considera que modificar la constitución de 2014 es una "línea roja" que pone en peligro la transición democrática que arrancó una década antes y que hizo de Túnez la primera y única superviviente de las llamadas "primaveras árabes".

"Es un golpe de Estado contra la constitución, una línea que no se debe cruzar ya que terminará con nuestra revolución, que fue un logro para los tunecinos. Ahora tenemos un nuevo dictador, como lo fue Ben Ali, pero con un nuevo escenario", aseguró la abogada y miembro de la sociedad civil, Fatma Kammoun, con un ejemplar de la Carta Magna en la mano.

En el poder desde finales de 2019, Kais Said decidió mantener el Estado de excepción de manera indefinida y atribuirse plenos poderes invocando la aplicación del artículo 80 de la Constitución, que le permite asumir poderes excepcionales en caso de "amenaza" para el país.

Una iniciativa calificada por la mayoría de partidos como "golpe de Estado" mientras que otros consideran que se trata de una "rectificación" de la revolución de 2011 que puso fin a las dos décadas de dictadura de Zine El Abidine Ben Ali.

EFE

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