Emilio López Pablo: “El Centro Hispano siempre será nuestra segunda casa”

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“El Centro Hispano es nuestra segunda casa”, expresa con emoción el ingeniero Emilio López Pablo, cónsul honorario de España en el estado Aragua y presidente de esta institución social de la región, invitado de lujo de nuestro espacio Encuentro en el Hotel Hesperia con elsiglo.

Centro Hispano
Ingeniero Emilio López Pablo, presidente del Centro Hispano

Con esta definición de pertenencia y orgullo, López Pablo define su relación con la institución que no solo dirige, sino con la que ha compartido su vida, siendo hijo de español.

En esta oportunidad, el también profesor universitario indicó que para la comunidad española los espacios del Centro Hispano Venezolano son un lugar de encuentro, que permite a la familia ibérica nacida o radicada en Aragua ver crecer a sus hijos, en un ambiente de tradiciones, gallegas, andaluces o canarias, con un profundo agradecimiento a los fundadores.

Durante el ameno encuentro, el cónsul honorario de España estuvo acompañado de la licenciada Jenny Lugo de Gales, secretaria de cultura, y presidenta del comité de flamenco, quien además forma parte de la directiva de la institución desde hace más de 30 años.

UN LUGAR DE ENCUENTRO

Debido a su gran importancia, tanto para la entidad aragüeña como para todos sus miembros, el Cónsul Honorario de España resaltó que cuando habla del CHV el corazón se le pone pequeño; “nació hace 48 años de 19 personas que a lo mejor no tenían la preparación que todos aquí tenemos, pero sí tenían fe y vencieron las diferencias con tal de lograr un objetivo”.

Destacó Emilio López Pablo que para muchos ciudadanos, el Centro Hispano ha sido parte de su formación; “tengo ya muchos años formando parte de esta familia, desde que llegué estoy incorporado a la parte gastronómica, que es lo que más me ha gustado. Somos una institución de prestigio a nivel regional, nacional e internacional, hemos sido uno de los pocos clubes que tuvimos el honor de recibir por ejemplo a los Sabandeños”, una agrupación de música tradicional canaria de fama mundial.

López, acompañado de Jenny Lugo de Gales, secretaria de cultura

López Pablo comentó que al entrar al club se respira un ambiente familiar inmediatamente, “allí crecen nuestros hijos y es probable que hasta salgan matrimonios y las generaciones continúen, por ello, hablar del Centro Hispano es hablar de algo más que club, es la educación integral de la familia, desde pequeños nuestros niños son formados en muchas especialidades y comparten entre ellos”.

Asimismo, el presidente del CHV indicó que en la actualidad, y a pesar de ser una colectividad unida, la realidad país los ha afectado de muchas maneras, en el desarrollo financiero y el golpe anímico que ha representado el regreso de muchos españoles.

“La generación nuestra se fue, no tenemos una de relevo, y la nueva generación lo que compra es una estructura y no entiende lo que está comprando, no conocen la idea y lo que significa. La idea es generar un espacio a la familia para que puedan compartir las costumbres españolas y las venezolanas”, recalcó.

Con alegría y lleno de orgullo, recuerda las historias de los inicios del club; “nosotros estamos ahorita en un proyecto que nos permita conocer nuestras raíces, entender de dónde venimos, lo que llamamos sentido de pertenecía, una institución como el Centro Hispano se debe gerenciar desde dos puntos de vista, primero, como una empresa, y segundo, la parte de gerencia social, y eso es lo difícil”.

LLEGADA AL CENTRO HISPANO

Para Emilio López Pablo su llegada al CHV se debió a la necesidad de buscar un espacio donde sus hijos pudieran practicar deportes y relacionarse, sin pensar que al poco tiempo este club se convertiría en parte de su vida, en su segunda casa, y en muchos casos, en su primera casa, según acotó con su acostumbrado buen sentido del humor.
“Llegué hace 20 años y en ese entonces mi esposa y yo teníamos dos niños pequeños y empezamos a ver los clubes para ver donde nos estabilizamos, al llegar al Centro Hispano observamos que estaban nuestros amigos y al ser de ascendencia española” fue muy obvia nuestra decisión.

El cónsul honorario español recuerda conmovido escenas que viven en su recuerdo, y que sueña con vivirlas con las nuevas generaciones, una vez que la pandemia desaparezca y el país se recupere. Destacó muy cariñosamente las verbenas.

Centro Hispano
Amena reunión en el Hotel Hesperia de Maracay

“A mí me enamoraron esas cosas maravillosas, me fui involucrando y escuchando a las personas. Hay un expresidente que admiro bastante, que me enseñó la parte gerencial, quien un día me dijo que me veía como presidente, y no se equivocó. Nosotros no necesitamos ser directivos para trabajar por nuestra institución, nosotros lo valoramos”, agregó.

ENFOCADOS EN EL FUTURO

Como cualquier otro club, el Centro Hispano a diario debe enfrentar múltiples dificultades, sin embargo, el ánimo de sus socios, directivos y familias en general, ha permitido que la institución siga su marcha, día a día, venciendo los obstáculos que se presentan, en el actual contexto mundial y nacional.

“Cuando se va a resolver un problema en una institución como esta, se debe caracterizar cada uno, no se puede decir a la ligera que las cosas no sirven”, destacó nuestro invitado, para luego poner énfasis en la premisa básica: el respeto mutuo.

“Es una cuestión de educación, no es sencillo resolver los problemas de un club, lo financiero es normal, pero en si el mayor problema de un club es social y si no se está preparado y no se logra entender, lo más seguro es el colapso, nuestros antecesores sabían gerenciar socialmente”.

Asimismo, recalcó que se basan en un modelo económico de cero morosidad para poder mantenerse, “estamos un poco limitados, antes los alquileres, fiestas y esos eventos nos permitían un ingreso de 30%, el cual nos ayudaba a solventar algunos problemas, pero en la actualidad eso no existe. Las gráficas te dicen que 100% de la tendencia es la cuota de mantenimiento, es muy difícil poder hacer todo, el club en unos años necesita una inversión grande, la cuota de mantenimiento es compleja”.

Además, precisó que en estos momentos están activas 1.772 cuotas de participación, “de las mismas 222 superan 5 y 6 meses y hay otro lote entre 3 y 2, es muy difícil llevar adelante una sociedad tan exigente como lo es el Centro Hispano, tenemos que entender qué está sucediendo y hacia dónde vamos, debe existir una continuidad administrativa, sin embargo, si yo no creyera que puedo no estaría allí”.

PANDEMIA GOLPEÓ LA INSTITUCIÓN

Como muchas instituciones a nivel mundial, la llegada de la pandemia de la Covid-19 golpeó de una manera muy fuerte al Centro Hispano Venezolano.

“Nos tocó un año terrible, la morosidad llegó a más de 80%, y el poder adquisitivo del dólar ha disminuido y me disculpan los economistas, pero antes uno hacía un mercado con 20 dólares y actualmente no se puede adquirir la misma cantidad de productos. Bajo este esquema los clubes, tarde o temprano van a colapsar, debemos evolucionar “, manifestó Emilio López Pablo.

El presidente del Centro Hispano destacó que, además de las pérdidas económicas propias de la paralización por el coronavirus, la institución ha sufrido lamentables pérdidas de vidas, de gente ligada incluso a la directiva que dirige.
“Perdimos nuestro tesorero, gran amigo, los últimos tres o cuatro meses han sido muy difíciles, cada vez que queremos organizar algo pasa algo que nos limita, antes veíamos la pandemia muy lejano, pero tenemos nombres y es lamentable, nos ha golpeado mucho eso”.

NOMBRAMIENTO DE CÓNSUL HONORARIO

Cabe destacar que Emilio López Pablos, presidente del Centro Hispano Venezolano del estado Aragua, también es cónsul honorario de España en la región, ejerciendo funciones desde agosto de 2017.

Nació en Caracas el 5 de abril de 1964, casado y tiene dos hijos en etapa universitaria. Es ingeniero mecánico. Egresado de la Universidad de Carabobo (UC), contando con una maestría en Ingeniería Mecánica por la Universidad Simón Bolívar (USB), y actualmente se desempeña igualmente en el área de formación universitaria.

Al recordar el momento en que fue nombrado cónsul honorario, dijo: “Para mí era un orgullo que me tomaran en cuenta para eso, se combinó todo y coincidimos con que la sede diplomática debería estar en el Centro Hispano, para mi se cumplió un sueño”.

Precisó que ser cónsul honorario indica que no es funcionario de carrera diplomática sino que presta un servicio de intermediario, para beneficio de la colectividad ibérica en Maracay.

“El consulado representa una oportunidad de que los españoles conozcan su casa y realicen múltiples trámites, pero dentro de las directrices que nos emanan el Consulado General de Caracas. Nosotros no podemos tomar decisiones de dar un pasaporte, fe de vida, nacional, etcétera”.

Además indicó que como profesor y cónsul esto le permite informar mejor a los ciudadanos, “desde Caracas se está haciendo un gran esfuerzo para mantenerse y dar respuesta, tratamos de entender y calmar a las personas” que se impacientan por algún requerimiento.

OPORTUNIDAD PARA LAS GENERACIONES FUTURAS

Pensando en el futuro, y en las formas de vencer las actuales dificultades, Emilio López Pablo se aferra al sentido de formación que siempre ha tenido el CHV, especialmente en los niños.

“Por eso no podemos hablar que es un club, somos una familia, vivencias y anécdotas, le tenemos muchísimo cariño. Hacer este trabajo nos llena y queremos que la institución siga con su misión y visión, y que las personas entiendan el por qué nació y queremos que los socios entiendan nuestras raíces”.

Por último, aprovechó su presencia en una nueva edición de Encuentro en el Hotel Hesperia con elsiglo para poner en alto su visión de futuro, siempre trabajando para mantener vivo el legado de los fundadores; “es asombroso como en un simple terreno pensaron en tantas obras impresionantes, eran tan detallistas y exigentes, nuestra historia es lo que queremos rescatar”, y en su caso particular, sueña con volver a preparar la paella por la cual ya es famoso.

MÓNICA GOITIA | elsiglo
fotos | KARLA TRIMARCHI