El champiñón y sus cuidados

El champiñón es un producto muy apreciado en la cocina tanto vegetariana como tradicional. No es para menos, ya que su textura se asemeja mucho a la carne y se aliña fácilmente gracias a su porosidad.

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Champiñon
Foto: Archivo

Además, los champiñones aportan importantes nutrientes para el organismo, tales como proteínas, fibra, vitaminas (especialmente C, D y B6), minerales y antioxidantes.

A pesar de todos estos beneficios, este producto puede convertirse en un enemigo de la salud si no se limpia correctamente, ya que proviene de la tierra y puede contener agentes biológicos patógenos.

Sin embargo, los champiñones no pueden limpiarse como la mayoría de los alimentos, es decir, con abundante agua, pues pierden sus cualidades organolépticas.

¿Cómo desinfectar champiñones?

Aparte de limpiar muy bien los champiñones, resulta muy aconsejable desinfectarlos, pero, como ya sabemos, los hongos son un alimento muy delicado que debes manipular con mimo si quieres disfrutar de todas su cualidades. Pensando en esto, si quieres más salubridad, podrías incluso retirarles la piel con un pelador de papas después de desinfectarlos y limpiarlos.

¿Cómo desinfectar champiñones con harina y limón?

Lávate las manos. Deposita en un recipiente la harina y el zumo de limón. Usa una taza de harina de trigo (o alguna otra de tu preferencia) y el zumo de un limón. Mezcla la preparación; debes obtener una pasta. Usa la mezcla para untarla en los champiñones. Retira la mezcla de los champiñones. Puedes emplear un cepillo de dientes de cerdas suave para realizar esta labor. Hazlo con cuidado para no dañar los champiñones. Al final, debes obtener unos champiñones, totalmente blancos. Luego, podrás limpiar los champiñones con los pasos que te daremos más adelante.

¿Cómo limpiar champiñones antes de cocinarlos?

Si quieres sacarle el mayor partido a los platillos hechos con champiñones, lo primordial es limpiarlos muy bien. Esta práctica no sólo previene cualquier enfermedad digestiva, sino que también previene ingerir pedazos de tierras o piedras.

Lávate muy bien las manos. Ten a mano dos envases. Un cuenco te servirá para meter la setas sucias y el otro las setas ya limpias. Prepara dos paños de microfibra muy limpios, humedécelos y escúrrelos muy bien. Uno servirá para la primera limpieza y el otro para eliminar cualquier suciedad restante. Limpia el tronco del champiñón. Retira la mayor parte de la tierra con una primera pasada, y luego pasa otro trapo humedecido más limpio para finalizar. Aunque algunas personas recomiendan cortarles primero el tronco, no resulta aconsejable esta práctica, ya que al cortarlos así, las bacterias entran dentro del champiñón. Corta la parte terrosa del tronco o tallo. Limpia los champiñones uno a uno. Aunque te parezca un poco tedioso este proceso, necesitas ser meticuloso al limpiar las setas, pues si quedan rastros de tierra puedes arruinar cualquier receta. Retira el sucio acumulado en los sombreros de los champiñones con un cepillo de dientes. Moja ligeramente un cepillo de cerdas suaves y frota el champiñón con cuidado hasta eliminar la suciedad. Finaliza la limpieza con el trapo húmedo. La idea es eliminar toda la tierra restante, frotándolos con movimientos circulares, rápidos pero cuidadosos. Trata de no emplear mucha fuerza. Seca los champiñones con una toalla o papel absorbente. La humedad es el enemigo número uno de los hongos, aunque irónicamente se reproduzcan a partir de la misma.

¿Cómo limpiar champiñones rebanados?

Lávate muy bien las manos. Prepara un paño muy limpio (preferiblemente de microfibra), humedécelo y escúrrelo muy bien. Cubre una bandeja con papel absorbente. Resérvala. Coloca los champiñones en una tabla de madera y examínalos. Revisa ambas caras. Si no los sientes firmes al tacto, y se ven viscosos, deséchalos, ya que estas características demuestran que se están descomponiendo. Reserva los que se encuentra en buen estado. Limpia los champiñones cortados uno a uno. Usa un trapo de microfibra, un paño común o una servilleta absorbente. Humedécelos y exprímelos para evitar exceso de agua. Límpialos meticulosamente, especialmente donde veas suciedad. Enjuágalos ligeramente (opcional). Algunos expertos piensan que si la lavas ligeramente, sin excederte con el agua, no pasa nada. Este paso es recomendable, si las setas están muy sucias. Otra alternativa es tener otro trapo húmedo para la limpieza final (incluso puedes humedecerlo en una solución de agua con una gotas de cloro alimentario). Acomoda las setas en la bandeja reservada. Distribúyelas de manera que no queden amontonadas. Sécalas con papel absorbente. Pásales el papel ligeramente por encima, deben quedar lo más secas posibles. Cubre los champiñones con papel absorbente (dos capas). Así se terminarán de secar. Refrigéralas hasta usarlas. Resérvalas hasta que las cocines.

¿Cómo cortar champiñones?

Champiñones por la mitad: Corta un champiñón a la mitad. Descansa el cuchillo en la tabla y solo sube y baja la parte posterior de la hoja, muy semejante a una palanca.

Champiñones en cuartos: Corta un champiñón a la mitad, y luego esas mitades córtalas también a la mitad. De esta manera, obtendrás cuatro trozos de cada seta.

Champiñones en rodajas: Pon la tapa de champiñón mirando hacia abajo. Realiza cortes del grosor que necesite tu receta, es decir, muy delgados, delgados o gruesos.

Champiñones en cubos, troceados o desmenuzados: Coloca el sombrero del champiñón mirando hacia abajo. Corta varias rodajas, después pícalas a lo largo, de forma vertical, y luego córtalas horizontalmente. Te quedarán varios cuadritos, el grosor dependerá de que tan finamente troceas el champiñón.

Champiñones en tiras: Mantén el cuchillo en la tabla, empuja hacia adelante solo un poco la hoja, realizando un movimiento suave sobre el champiñón. Realiza varios cortes a lo largo, moviendo ligeramente el cuchillo de lado. En la mano que sostiene el champiñón, debes tener los dedos recogidos y sólo mostrar los nudillos.

elsiglo

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