Irak despidió a 104 víctimas yazidíes del EI en una solemne ceremonia

Las autoridades iraquíes despidieron a más de 100 víctimas de la minoría yazidí, asesinadas por el grupo terrorista Estado Islámico (EI), en una solemne ceremonia en Bagdad, antes de trasladar sus cuerpos a su localidad natal de Kocho (noreste), donde serán enterradas después de más de seis años.

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Foto: Referencial

Los féretros con los cuerpos de las 104 fueron transportados por vehículos del Ejército iraquí en una marcha fúnebre en el Monumento del Mártir de la capital, que este jueves estaba cubierta por una neblina gris y un halo de tristeza.

El presidente iraquí, Barham Saleh, dijo a través de su cuenta de Twitter que las víctimas serán enterradas en el pueblo de Kocho, "escenario de un crimen terrorista que encarna al sangriento Estado Islámico".

"Lo que sucedió a nuestros hijos e hijas de diferentes religiones y sectas es una herida para toda la nación. Lograr justicia para las víctimas es el deber del Estado iraquí", agregó.

Los yazidíes son una ancestral y diminuta comunidad religiosa originaria del norte de Irak, que en 2014 fuer brutalmente perseguida por el EI y unos 5.000 hombres fueron asesinados, cerca de 7.000 mujeres y niños secuestrados, y un total de 300.000 desplazados de sus hogares en la región de Sinyar.

El jefe del equipo de Investigadores de la ONU para la Promoción de la Responsabilidad por los Crímenes del EI en Irak (UNITAD), Karim Khan, dijo durante la ceremonia que este organismo está "comprometido en seguir prestando asistencia para perseguir las atrocidades del EI contra los yazidíes y todos los iraquíes".

Asimismo, Khan aseguró a las familias de las víctimas que "la vuelta de sus restos mortales (a Kocho) es sólo una parte de los esfuerzos para que se haga justicia".

La premio Nobel de la Paz y activista yazidí Nadia Murad, que sobrevivió al secuestro y torturas a manos del EI, dijo en un comunicado que "más de seis años después del genocidio, las familias de Kocho van a poder finalmente despedir a algunos de sus seres queridos".

Las 104 víctimas fueron exhumadas el año pasado de fosas comunes del norte de Irak y llevadas a Bagdad para su identificación y recogida de pruebas. El 6 de febrero serán enterradas en Kocho en otra ceremonia fúnebre oficial.

"Entre los fallecidos están mis amigos, vecinos y dos de mis hermanos. Estoy feliz por tener el honor de darles una sepultura adecuada, pero mi corazón todavía está roto por las miles de familias yazidíes cuyos seres queridos permanecen en fosas comunes", lamentó Murad.

En los pasados años, cientos de fosas han sido encontradas y abiertas, pero aún hay muchas víctimas desaparecidas y el proceso de investigación y judicial está siendo muy lento.

EFE

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