Eurocámara pide una ley sobre el derecho a la desconexión digital en la UE

 El Parlamento Europeo pidió a la Comisión Europea que impulse un derecho a la desconexión digital de los trabajadores e instó a los Estados miembros a que tomen las medidas necesarias que garanticen que los trabajadores puedan ejercer este derecho.

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La resolución, que salió adelante en el pleno de la Eurocámara con 472 votos a favor, 126 en contra y 83 abstenciones, recoge una serie de recomendaciones destinadas a la Comisión sobre el derecho a desconectarse para que plantee una directiva al respecto.

“La digitalización ha traído muchas oportunidades durante la pandemia, nos ha ayudado a seguir trabajando, pero también a seguir socializando” dijo este miércoles en una rueda de prensa previa al debate en la Eurocámara el diputado maltés responsable del informe, Alex Agius Saliba.

El eurodiputado hizo referencia a la “cultura 'karoshi'” -un término japonés sin traducción directa al español que significa “muerte por exceso de trabajo"- subrayando que “esos no son los valores europeos”.

Además, defendió la importancia de “crear conciencia” entre los empleadores en cuanto al derecho a desconectar, un “derecho fundamental”, y matizó que el informe apuesta por no “victimizar a los trabajadores” que decidan recurrir a este derecho, sino de poner a su disposición “las herramientas para que esto no ocurra”.

LA PANDEMIA, UN PUNTO DE INFLEXIÓN

La transformación digital” trae consigo “cambios en el mundo laboral (...), nuevas oportunidades y nuevos patrones de vida y de consumo”, dijo ante el pleno del PE durante la presentación del informe el comisario europeo de Empleo, Nicolas Schmit, pero es necesario “mantener un equilibrio entre el avance de la digitalización” y los “marcos legislativos que protegen a las personas”, añadió.

Desde el inicio de la pandemia, se evidenciaron tanto las ventajas como los inconvenientes del teletrabajo, que “salvó muchas vidas”, añadió Saliba, pero que “también tuvo otras consecuencias”.

Según datos de la Fundación europea para la mejora de las condiciones de vida y de trabajo, Eurofund, citados en la resolución, más de un tercio de los trabajadores de la UE empezaron a trabajar desde su casa durante el confinamiento, en comparación con el 5 % que lo hacían antes del inicio de la pandemia.

Sin embargo, el mismo estudio refleja que el 27 % de los encuestados que teletrabajaban reconocieron haber invertido parte de su tiempo libre para satisfacer las exigencias laborales.

En esta línea, el informe critica la “expectativa creciente” por parte de los empleadores “de que los trabajadores estén localizables en cualquier momento”, lo que puede afectar a su salud física y mental y a su bienestar, provocando el síndrome de “burnout” o del trabajador quemado, así como fatiga laboral, problemas psicosociales, ansiedad, depresión o tecnoestrés, entre otros.

No obstante, en su promoción es imprescindible, según apuntó Saliba, el papel de los interlocutores sociales, sindicatos y empleadores, a lo que el comisario añadió que “está claro” que el Ejecutivo comunitario podrá “apoyar a las empresas y los interlocutores”.

La resolución apuesta, en definitiva, por “un enfoque eficiente, razonado y equilibrado de las herramientas digitales en el trabajo”.

Por su parte, la Confederación de Sindicatos Europeos criticó una enmienda “perjudicial de última hora”, tachándola de “intento de crear un veto legislativo” que dilataría el proceso “alrededor de ocho años”.

El texto añade, en concreto, que una una enmienda “presentada antes de que finalice dicho período de ejecución no tendría en cuenta el papel de los interlocutores sociales”.

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