Bloqueado en Bosnia el traslado de cientos de refugiados por rechazo local

El previsto traslado de más de 800 migrantes del incendiado campo de Lipa, en el noroeste de Bosnia-Herzegovina, se ha visto bloqueado por la resistencia de las autoridades locales a la llegada de esas personas a sus zonas, informan hoy medios bosnios.

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Los refugiados llevan desde el martes bloqueados en los autobuses en los que iban a ser conducidos a su nuevo destino, a bordo de los cuales tuvieron que pasar la noche, pues la policía no les permite abandonar los vehículos.

La operación para su traslado al antiguo cuartel militar de Bradina, en el sur de Bosnia, cerca de Konjic, se inició el martes, pero quedó bloqueada por la falta de permiso de las autoridades locales.

El jefe de la misión de la Organización Internacional de Migraciones (OIM) en Bosnia-Herzegovina, Peter Van der Auweraert, calificó hoy de “muy grave” la situación.

“La operación de las autoridades de Bosnia-Herzegovina para el traslado de los migrantes del antiguo campo de Lipa al nuevo centro provisional de Bradina fue paralizada por la resistencia local”, dijo Auweraert, citado por la emisora regional N1.

Osman Catic, alcalde de Konjic, a unos 45 kilómetros al suroeste de Sarajevo, declaró que los ciudadanos de Bradina se habían congregado y organizado vigilas ante el cuartel para impedir cualquier intento de alojar ahí a los refugiados.

Además, el ministro del Interior de la zona sureña de Herzegovina-Neretva, Sladjan Bevanda, rechazó asegurar la escolta policial a los autobuses, con el argumento de que las autoridades locales no habían sido consultadas sobre la llegada de migrantes.

El portal bosnio Klix señala que crece la tensión entre los migrantes en los autobuses cerca de Lipa, que esas personas quieren salir de los vehículos aunque la policía no lo permite y que ya se han producido incidentes menores de violencia.

“Salen por la fuerza de los autobuses, a pesar de la prohibición, y huyen nadie sabe dónde por el descampado”, declaró a Klix Ado Kaljanac, de la Asociación de empresarios de turismo, al comentar la difícil situación en la que se encuentran los conductores de los autocares, alguno de los cuales ha sido atacado por migrantes.

Los refugiados permanecieron hasta ayer en lo que quedaba de Lipa tras el incendio, ocurrido el pasado día 23, sin acceso a agua potable, electricidad o calefacción, en mitad del invierno, con nieve y temperaturas bajo cero y en medio de la pandemia de coronavirus, ante la que se requieren medidas higiénicas especiales.

EFE

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