“Cada obra es un nuevo espacio en el tiempo”

La obra de Jesús Aníbal está impregnada de esa embriagadora abstracción que tiene la vida misma, y a su vez, el pintor nos presenta una obra que aporta una visión acerca del entorno, un entorno armónico, con expresivos colores, tiempo  y formas que se pueden encontrar en el seno del tejido de sus emociones. Hay en sus cuadros testimonio de su dominio técnico y se dan, en cada exploración, soluciones de alta calidad

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Jesús Aníbal Rangel nace en Caicara del Orinoco, estado Bolívar. Muy pequeño sus padres se trasladan a vivir en la población de Camatagua, y desde los 5 años se establecieron definitivamente en la ciudad de Maracay, estado Aragua, donde el artista reside desde entonces. Cursó sus estudios en la Escuela de Artes Visuales Rafael Monasterios de Maracay, su obra ha sido exhibida en importantes galerías privadas en Venezuela y a nivel internacional. Ha participado en innumerables exposiciones, tanto colectivas como individuales, además ha confrontado su obra en los salones más importantes del país, entre ellos, el Salón Nacional de Arte Aragua, el Salón Municipal de Pintura, el Salón Festival del Cabriales, Valencia, estado Carabobo, entre otros,

La obra de Jesús Aníbal está impregnada de esa embriagadora abstracción que tiene la vida misma, y a su vez, el pintor nos presenta un trabajo que aporta una visión acerca del entorno, un entorno armónico, con expresivos colores y formas que se pueden encontrar en el seno del tejido de sus emociones. Hay en sus cuadros testimonio de su dominio técnico y se dan, en cada exploración, soluciones de alta calidad.

Este destacado creador utiliza el pincel y la paleta muy cromática sobre esa tela, intuye tonos, valores, intensidad; crea espacios, formas, trazos, armonía; en fin, genera ritmo, musicalidad. Su composición es a veces improvisada o despreocupada, pero, más allá de ese libre albedrío que pareciera realmente disfrutar, hay espacio para un estilo más estabilizado o estructurado que el artista no descuida, aunque en esencia su propuesta esté emocionalmente cargada de expresión directa y de verdadera eclosión creativa.

Su obra evidencia una particular energía que lo vincula con un artista prolífico y muy activo en su taller, y sobre todo, él se refugia en el “hacer” diariamente, lo que lo convierte en un artista muy contemporáneo en su investigación visual.

Él rechaza la construcción premeditada, no utiliza bocetos, y le interesa indagar en la expresividad de la materia, pero también en la aleatoriedad del gesto -mancha, en la “manera” de pintar.

Si bien todas las manifestaciones artísticas siempre han sido susceptibles de múltiples interpretaciones, la obra de Jesús Aníbal Rangel la describe “el sol, el cielo diurno, los árboles, el espacio nocturno, el esplendor interior, la plenitud”, allí radica parte de su encanto.

 

ENTENDIENDO AL CREADOR

Ydelisa Rincón: Jesús Aníbal… Para iniciar esta entrevista, nos gustaría entender al creador, pero también ir un poco más allá, mirar el lado humano que es la raíz; cuéntanos de tu niñez.

¿Cómo tu ambiente influyó en tu interés por el arte?
– JAR: Apasionado ante una caja de creyones Prismacolor y fascinado construyendo maquetas con dinosaurios modelados en plastilina, mis padres me estimulaban en esas motivaciones.

YR: ¿Luego, en qué momento empiezas a interesarte o a creerte un niño artista?
– JAR: Desde la escuela primaria ya empezaba a dibujar y a pintar, ya no era solamente la construcción de maquetas, sino algo más emocionante, y posteriormente, ya enamorado definitivamente del arte, formalmente curso estudios en la Escuela de Artes Visuales Rafael Monasterios de Maracay.

YR: ¿Cómo es tu relación con la pintura, cómo dialogas con ella?
– JAR: Hay algo de ti que se plasma en la tela cuando se genera la obra, se revelan aspectos sutiles del Ser. Al crear o contemplar una obra de arte o un objeto interactúas contigo mismo frente a él.

YR: ¿Quiénes conviven contigo en el día a día al momento de trazar sobre una tela, qué imaginario se viene a tu mente en ese instante para crear esas formas?
– JAR: El sol, el cielo diurno, los árboles, el espacio nocturno, el esplendor interior… la plenitud.

YR: Aprecio y lo veo fundamental en tu obra esa espontaneidad y la expresividad. ¿Cómo es ese proceso para desarrollar tu trabajo pictórico?
– JAR: Lo que va a ser creado ya está dentro de mí, lo dejo desplegarse.

YR: ¿Cómo surgen las manchas y el golpe de tinta en tu investigación visual?
– JAR: Me atrae la síntesis, el punto gestual o mancha contiene universos.

YR: ¿De qué forma se mide el color, hasta qué punto es suficiente?
– JAR: Cuando entra el color lo hago combatir con otro o dejo que sea el mismo en la obra, el color tiene vida propia.

YR: Hay obras en las que posiblemente puede haber de manera subyacente algún “fantasma” de tus indagaciones anteriores, ¿de qué tipo? ¿Te haces preguntas acerca de lo que implica tu relato en tu obra?
– JAR: Sí, cada obra es un nuevo espacio en el tiempo, y un puente con la eternidad.

YR: Si bien en tu pintura hay muchas manchas sueltas al azar, existe a su vez una sensación de ingravidez. Hay algo que se eleva, o flota, ¿lo ves así?
– JAR: Sí, la asimetría espacial genera un movimiento inmediato del pensamiento, o lugar donde colocamos la atención.

YR: Al conjugar la sutileza de un pincel y su velado recorrido, es como esa dualidad, homeostasis, ying yang. ¿Es esa la intención?
– JAR: Sí, se confronta el intelecto con la caricia y el aroma de la brisa marina.

YR: ¿Cómo es tu relación con la pintura, cómo dialogas con ella?
– JAR: Es una lúcida conversación mantenida con lo desconocido que está más allá de la tela, y que ha solicitado venir a esta realidad.

YR: ¿Se trata de un proceso solitario en tu taller, o prefieres pasar tiempo con la mirada en otro panorama para visualizar nuevos formas?
– JAR: En el taller, o me sumerjo en el vacío y sirvo de puente para que venga a mí, o la recreo partiendo de estructuras mentales previamente concebidas.

YR: ¿Es tu trabajo el discurso que se aloja en los sustratos más profundos, sin recetas, pero abiertas esas puertas perceptuales?
– JAR: Hermosas palabras para definir lo que sucede, gracias.

YR: El ser humano se conecta con la pintura abstracta, por consiguiente, el espectador inquieto interpreta esa tendencia de las artes. Pero tal vez nos encontramos con otros interesados, digamos, más por el proceso de chorrear, manchar e improntar, y esas son distintas elucidaciones de las que ven en tu obra. ¿Qué te responderías tú en ese caso?
– JAR: Detrás de la abstracción conseguirán al intelecto o a la emoción, desplegadas desde una plataforma conceptual densa, confusa, sutil o esplendorosa.

YR: ¿Te has preguntado si buscas polisemia en tu pintura, quizá, porque es lo más cercano a la pintura pura?
– JAR: La obra interactúa con quien la observa, siendo un mismo objeto tendrá un mensaje distinto para cada máquina humana.

YR: ¿Qué es para ti la libertad expresiva?
– JAR: La posibilidad de materializar lo no perceptible que ya existe.

YR: ¿Se puede percibir la vida de forma abstracta?
– JAR: La muerte destruirá todo lo que creemos ser, es ese el lenguaje de la abstracción.

YR: En la pintura o en la creación, lo que importa es la sensorialidad y el acto de pintar es puro. ¿Dónde quisieras devolverte tú cuando hablamos de este tema?
– JAR: Hay un momento en que la obra comienza a neutralizarse, allí me detengo y si es necesario elimino lo que no debe estar allí.

YR: ¿Cómo valoras tu relación con el mercado del arte? Hacia su esplendor. ¿Cómo ves el panorama artístico en el país? ¿Crees que la situación actual ha disminuido el trabajo en los talleres?
– JAR: Interesante, lo que está en la superficie y señorea en el campo de las formas al no ver beneficio hará espacio, a lo verdaderamente trascendente.

YR: Hay separación física entre “vida” y obra, o necesitas producir constantemente para seguir dentro del proceso creativo.
– JAR: La obra es una proyección de mí mismo, así como yo soy la proyección de lo que me ha creado, la creación siempre es, eso también recibe el nombre del “Eterno Presente”.

YR: ¿Qué carga emocional o valores estéticos crees que aportan las manchas que ¿forman parte del lenguaje de tu trabajo creativo?
– JAR: En el espacio, el punto, al comenzar a desplazarse genera con su movimiento esa mancha, golpe de tinta o punto gestual, guarda en si la intensión en potenciales variables infinitas, enfoca la atención que determina su porqué. El intelecto y la belleza son hermanos amantes en el mismo espacio.

YR: ¿Construyes un diálogo, de añadir una o más voces muy diferentes a la tuya y ver qué sucede?
– JAR: Sí, me interesa relacionarme con aquello que es distinto, soy yo mismo en otro tiempo, el pasado o futuro.

YR: Jesús Aníbal, muchas gracias por concederme este valioso espacio de tu tiempo y poder platicar amenamente. ¿Quieres agregar algo más?
– JAR: Formidable labor, gracias Ydelisa, extensivas al Matutino de los Valles de Aragua, la belleza, armonía y plenitud nutren el alma, muy gentiles al promoverlos.

YDELISA RINCÓN GONZÁLEZ | elsiglo

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