Vecinos de El Limón angustiados cada vez que llueve

A un mes del desbordamiento del río El Limón, los habitantes de los sectores Mata Seca, El Piñal, Los Rauseos y La Candelaria, municipio Mario Briceño Iragorry, se mantienen a la expectativa cada vez que el cielo se nubla y comienza a llover.

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El río acabó con todo lo que encontró a su paso

Para muchas de las personas que vivieron también la tragedia de 1987, la situación no es nada fácil.

“El 6 de septiembre se cumplieron 33 años del primer desbordamiento del río, fenómeno natural que enlutó a varias familias y repetir esa experiencia dos días después fue desesperante”, dijo Carmen Luisa Dávila

“Era mucha agua junta, ver como los electrodomésticos, camas, sillas, se paseaban por las calles full de agua, era como revivir ese momento tan desagradable”, comentó la señora Luisa con lágrimas en los ojos.

“El día amaneció triste, igual que nosotros, a la expectativa de lo que pueda pasar, confiemos en Dios que las cosas irán mejorando, aunque el tiempo será nuestro mejor aliado, curará las heridas físicas y del alma”, agregó.

Wilson Alexis Viloria nos comentó que “traga amargo” cada vez que ve el cielo encapotado; “cada mañana despierto con esa sensación de miedo, sobre todo si llueve, aunque las maquinarias siguen haciendo el trabajo, pero la naturaleza es impredecible y ese es el temor más grande que tenemos que el agua y el barro vuelva a entrar a nuestras casas y terminemos de perder los pocos enseres que nos quedan”.

Mencionó que el gobierno local realizó censos para las familias que lo perdieron todo, “pero aun no nos han entregado nada y mientras tanto seguimos improvisando comida y neveras”. “A mí me gustaría ser reubicado, ya que es imposible dormir o estar tranquilamente en casa a la expectativa de cualquier cosa”, añadió.

Por su parte, Diana Pantoja nos dijo: “Ese día mi hijo pequeño estaba jugando en el patio, cuando de repente vi como venía el agua y lo primero que hice fue encomendarme a Dios y pedirle que nos cuidara. Yo corrí cerro arriba con mi bebé en brazos para resguardarme”.

Señaló que las lluvias son constantes para la zona, lo que genera más nerviosismo. “Los trabajos de limpieza de las calles y casas se ha adelantado mucho; sin embargo la sensación de que el agua nos va arrastrar vivirá mucho tiempo en nosotros”.

Mientras que Juan Jiménez aseveró: “Jamás había visto tanta agua junta, me asusté tanto ese día que corrí sin rumbo fijo, después de cinco cuadras reaccioné y regresé para ayudar a las personas que me necesitaban”.

Comentó que todavía despierta de noche sobresaltado y pensando que en cualquier momento el agua se meterá a nuestras casas. “Confío en Dios que los organismos del Estado harán lo posible, para canalizar el cauce del río y que esta experiencia no se repita por tercera vez”.

Por su parte, Freddy Puerta manifestó: “Es imposible olvidar dos desastres naturales como los que ocurrieron hace 33 años y que se repitió hace un mes. Las familias de El Limón estamos vulnerables y sensibles al dolor, más que lo material nos duele son las pérdidas humanas. Estamos recordando todo lo que vivimos hace un mes como uno de los peores momentos que nos tocó vivir en nuestras vidas”.

Finalmente, Benigno Delgado comentó: “A mis 92 años he visto pasar muchas cosas, pero las dos tragedias ocurridas con el desbordamiento del río El Limón fueron dos sucesos que nos marcaron la vida de todas las familias que vivimos en estos sectores. Solo le pido a Dios que nos cubra con su Manto y que no ocurran más desgracias como estas”.

IRIOS MÉNDEZ | el siglo
fotos | JOEL ZAPATA

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