El río nos recordó la tragedia

Inmersos en nuestras actuales crisis, la del coronavirus y de la escasez de la gasolina, la naturaleza ayer nos recordó que no olvida; a 33 años de aquella tragedia, el río El Limón nuevamente lanzó su advertencia a la colectividad, especialmente a quienes viven muy cerca de su peligroso cauce.

Loading...
tragedia
Foto: Rafael Salguero

Pasadas las 2:00 de la tarde, el río comenzó a rugir, y ya con ese sonido aterrador todos saben que las aguas vienen sin piedad.

Y así fue, la fuerza de las aguas incluso creó nuevos cauces por varias calles de El Limón, mientras que los vecinos se movilizaban para ponerse a salvo. Afortunadamente, no hubo pérdidas que lamentar, pues el aprendizaje de las tragedias pasadas al menos ha creado una conciencia de reacción en la gente.

Al caer la tarde, fueron evidentes las marcas en la montaña, en señal inequívoca de que nuevamente desde sus laderas había bajado el mortal sedimento, arrastrando troncos y piedras, con su temible rugido.

tragedia
Foto: Rafael Salguero

INUNDACIÓN VIRTUAL

Captadas por videos de redes sociales, la inundación de ayer se vivió “en vivo y en directo”, a través de las redes sociales, donde rápidamente la noticia se convirtió en tendencia.

Los más impresionantes fueron los captados en el momento justo en el que las aguas penetraban en las comunidades. Los valientes vecinos tuvieron la habilidad de captar la tragedia que les acechaba y no soltar los celulares, conscientes de que estaban grabando algo noticioso.

tragedia
Foto: Rafael Salguero

Fue así como los videos inundaron las redes, especialmente nuestra red, elsiglocomv, donde esos testimonios de nuestros reporteros comunitarios fueron la viva voz de los afectados.

RECUERDOS DE HACE 33 AÑOS

La Tragedia de El Limón ocurrió el 6 de septiembre de 1987 y consistió en un deslave proveniente de los cerros del Parque Nacional Henri Pittier, ocasionado por grandes torrenciales de lluvia que arroparon las montañas.

Ese día las intensas lluvias, de más de 180 milímetros de agua (cantidad prevista para dos meses de lluvia) produjeron el desbordamiento del río, así como mortales derrumbes y aludes de tierra en la carretera hacia Ocumare.

Tras haber arrasado los barrios El Progreso, Mata Seca y gran parte de El Limón, el torrente de barro y agua dejó un saldo aproximado de 100 personas muertas, cientos de desaparecidos, 300 heridos y miles de damnificados.

 

Elsiglo

Loading...