Ciudadanos reflexionan sobre ideal libertario en los 236 años del natalicio de Simón Bolívar

700

“¡Juro delante de usted, juro por el Dios de mis padres, juro por ellos, juro por mi honor y juro por mi patria, que no daré descanso a mi brazo, ni reposo a mi alma, hasta que haya roto las cadenas que nos oprimen por voluntad del poder español!”.

Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Palacios Ponte y Blanco

Sin duda alguna que no hay venezolano, el cual ame a su patria, que no conozca la vida y obra de Simón Bolívar y además no deje de identificarse con las anteriores palabras emblema del ideario libertario, que en 1805 hizo mediante su famoso Juramento del Monte Sacro, en Roma, Italia.

Y es que Bolívar, el hombre de las dificultades, como llegó a afirmar él de sí mismo, nació en Caracas el 24 de julio de 1783, y hoy en nuestra Constitución es mandato, que debemos honrarle de acuerdo a lo dispuesto en el artículo 1 de esta carta magna en donde reza: “La República Bolivariana de Venezuela es irrevocablemente libre e independiente y fundamenta su patrimonio moral y sus valores de libertad, igualdad, justicia y paz internacional en la doctrina de Simón Bolívar, El Libertador“.

Por eso, hoy es una fecha donde se conmemora el Natalicio del Padre de la Libertad y de la República, sin embargo ante las adversidades de esta época en la que nos toca vivir como ciudadano es importante reflexionar sobre lo que nos aleja de aquel hombre que realizó una gran gesta emancipadora, pero que para algunos todavía está inconclusa, pues siguen existiendo “situaciones que nos privan de ser libres”, así lo opinan ciudadanos que reconocen esta efeméride como un momento oportuno para hacer esta reflexión.

José Linares, cantante de música llanera desde su amor patrio expresó, “el trabajo del Libertador fue en vano, siempre y cuando como venezolano no terminemos de concretar ese ideal por el cual Bolívar luchó“.

“Y ahora más, pues ante la desfachatez de muchos que malamente usan el nombre de Bolívar para llamar libertad, a la opresión y cadenas en las que vivimos, porque dígame, si existe libertad en un país donde su gente muere de hambre por los altos costos, donde la gente teme decir algo por la censura, o donde se teme hasta por la vida, debido a la inseguridad reinante, entonces no nos queda sino reflexionar en este cumpleaños del Libertador, si estamos haciendo las cosas como él quiso“.

Por su parte, Oscar Barreto, un ciudadano conocedor de la historia y con ya una larga experiencia de vida, dice que “la memoria de Bolívar debe refrescarse constantemente en los venezolanos, comenzando por las nuevas generaciones, pues resulta común que en los jóvenes no se sepa nada o muy poco acerca de unos de los hombres más trascendentes de América Latina”.

“El patriotismo comienza por el amor a Bolívar, porque él es la Patria, él es la Libertad, él es Venezuela, y muchos usan su nombre, tergiversando su significado, pues se llama bolivarianismo, a una serie de conductas y de acciones que no son propias de su filosofía”.

Para José Valera también venezolano del andar diario, expresó, “a Bolívar le decepcionamos con todas las malas acciones que muchos venezolanos cometemos para privarle precisamente la libertad que él nos legó a otros, pues si desarrollamos ese sentido de civilidad y amor por la democracia estaremos dando muestra de ser verdaderos bolivarianos”.

Curiosidades sobre el padre libertador

Y ya en otro orden de ideas, quizás la mayoría de las personas conocen la historia del Libertador Simón Bolívar, narrada a través de los libros, pero más allá de esas páginas académicas existen muchísimos secretos y curiosidades que aún parte de la población no sabe sobre nuestro prócer patrio, y que las mismas, producto del anecdotario popular, trascendido de generación en generación, siguen dando aporte a la imaginación sobre ese héroe muchas veces mitificado, el cual en esencia era un ser humano también.

¿Lo que significa Bolívar?

Don Simón de Bolívar, le llamaban “el viejo“. Sí, este fue el primer Bolívar que llegó a Venezuela en el año 1589, quinto abuelo del Libertador, quien además, para ese entonces vino en compañía del Gobernador, Don Diego de Osorio. El apellido Bolívar es originario del señorío de Vizcaya, España, donde habría nacido este personaje. Anteriormente era escrito “Bolíbar”, que quiere decir en lengua éuscara, pradera de molino.

El Libertador no nació en Caracas

Los habitantes que tienen mucho tiempo viviendo en un pueblito barloventeño del estado Miranda, llamado Capaya, relatan que allí se encuentra la Hacienda de los Concepción, donde Bolívar nació y no como se piensa en el casco histórico de Caracas, en San Jacinto.

La tradición oral de esta localidad que para entonces era parte de Caracas, según los mapas políticos, cuentan que María Concepción Palacios y Blanco (madre de Bolívar), pasó los últimos días de su embarazo por esas tierras calientes, razón por la cual, es probable que fue allí que dio a luz al bebé simoncito.

Bolívar no era como lo pintan

Pintores y artistas afines, se encargaron durante muchos años de retratar el aspecto físico de nuestro Libertador, perfilado, de piel blanca, voz gruesa y muy robusta, cuando la realidad es totalmente diferente, así lo dejó comprobado el expresidente Hugo Chávez cuando explicó muy claro que “Bolívar era de pelo ensortijado, más negro que blanco; ese era el verdadero Bolívar a quien también desfiguraron. Es mentira que hablaba duro. No, la voz de Bolívar era chillona, inaguantable“.

Chávez, no sólo lo expresó de manera oral, sino que para el año 2012 a través de un acto conmemorativo, reveló al pueblo venezolano y al mundo el verdadero rostro del prócer, tras investigaciones realizadas en tercera dimensión por científicos, producto de un estudio probado e impulsado cuando era presidente.

Abuelos de Bolívar nacieron en Turmero y esta fue declarada ciudad por él

De manos de cronista de Turmero, José Rafael Torres, se recopilan dos datos importantes el cual éste revela por medio de los estudios de investigación del profesor Ciro Guzmán Morillo, el anterior historiador de la capital mariñense.

El primero de ellos es procedente de Santo Domingo, donde laboraba en la Real Academia, se trasladó a Caracas en 1589 un primer Simón Bolívar (de origen vasco), con su hijo Simón Bolívar también, ellos llegaron a aquel lugar para continuar laborando en la gobernación. Al tiempo para poder distinguir a ambos, al padre se le llamaba Simón Bolívar “El Viejo” y a su hijo “El Mozo”, de este último se sabe que se unió con Doña Beatriz de Rojas para procrear la generación que finalmente compraría en 1665 la hacienda de Paya, donde nacerían los abuelos del padre Libertador.

Y en 1814, el 22 de enero recibió Turmero la denominación de ciudad, juntamente con Maracay y La Victoria, gestión que impulsó el Libertador en premiación y muestra de gratitud ante los habitantes de estas poblaciones, debido a su contribución por deshacerse del yugo español.

Bolívar está vivo

Busto de El Libertador

Finalmente, resulta más que curioso pensar que aunque han pasado ya casi tres siglos desde su desaparición física, su pensamiento y trascendencia política, de enorme avance ideológico, no sólo es motivo de los más actuales estudios sobre diversas ramas de las ciencias sociales, sino que es un recurso obligado para la evolución de los pueblos que desean romper con el atraso y el subdesarrollo.

Y por más paradójico que suene, este es el ejemplo que caracteriza a un pueblo, cuya esperanza y visión están firmes hacia ese horizonte, y por ello lo lleva impreso en su nombre como la República Bolivariana de Venezuela.

 

JOSÉ LUIS BLANCO | elsiglo
fotos | RAFAEL SALGUERO