Brasil demostró autoridad en casa y derrotó a Perú para coronarse campeón de la Copa América

313

El legendario estadio Maracaná de Rio de Janeiro fue testigo de la novena coronación del anfitrión Brasil, frente a un Perú que derrotó con un juego inteligente de Tite para dar el 3-1 y lo dejó con las ganas de hacer historia.

En una genialidad individual, Gabriel Jesús se sacó la defensa peruana por la banda para dar un centro al área que recibió un Everton que estaba desmarcado y definió de un solo toque a la portería de Pedro Gallese, al minuto 15 del encuentro.

Luego de una mano de Thiago Silva al minuto 41 Perú tuvo su oportunidad de empatar el encuentro y fue Paolo Guerrero el encargado de cobrar y dar la igualdad en el marcador, con un disparo al poste derecho de Alison Becker.

En un error de Yoshimar Yotún, Arthur recuperó el balón para internarse en el terreno peruano y habilitar a Gabriel Jesús, quien se sirvió de un descuido defensivo y remató desde dentro del área para dar el 2-1 al minuto 45+2 del partido.

Y el de la sentencia llegó al minuto 90, tras una falta en el área de Carlos Zambrano sobre Everton, que fue cobrada desde el punto penal por Richarlison por el poste derecho de Pedro Gallese.

En los primeros 45 minutos del encuentro los peruanos comenzaron dominando, cubriendo todos los espacios en su línea defensiva y jugando en el área de Brasil, sin embargo, el escenario cambió en el minuto 15 después del primer tanto brasileño, el cual comenzó a desplegar su juego liderado por Gabriel Jesús, Firmino y Everton, además de la integración del capitán Dani Alves en el ataque que dejó desconcertada a la Blanquirroja por unos minutos.

Hasta una acción del lateral de Perú, Luis Advíncula -que aunque estuvo flojo en la defensa- se motivó a adelantar las líneas y proponer una contra que acabó en el empate tras un penal y el plus anímico que estabilizó al combinado inca. Pero la emoción duró poco, pues Brasil dio muestra de su autoridad en casa y con un descuido y otra genialidad de Gabriel Jesús dio la ventaja cerca de finalizar la primera mitad del partido.