Darwin Machís, una de las apuestas de Rafael Dudamel

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A las decisiones de Rafael Dudamel se le critica mucho, a veces con razón y otras tantas no. En las tertulias o en las redes sociales siempre está en el ojo del huracán su criterio de selección. La más reciente polémica fue la inclusión de Adalberto Peñaranda en detrimento de Yeferson Soteldo. Otro capítulo aparte es que un jugador descartado ahora sea uno de los primeros cambios. Una batalla ganada fue el trivote (Rincón-Moreno-Herrera), que solo vio él e hizo funcionar. Pero poco se habla de apuesta más antigua: recuperar a Darwin Machís.

Darwin Machís, una de las apuestas de Rafael Dudamel
El jugador de Delta Amacuro había marcado en dos amistosos el año pasado

En el ciclo de César Farías disputó un par de amistosos cuando aún vestía la camiseta de Mineros de Guayana, todo entre 2011 y 2012. El que sería su momento estelar llegaba en 2013 con el Sudamericano Sub-20 de Argentina, en donde compartía cancha con Juan Pablo Añor, Wilker Ángel, Manuel Arteaga, Renzo Zambrano, Robert Hernández, entre otros.

El oriundo de Tucupita llegaba como ficha del Granada, de la primera división española. Pero el elenco patrio, comandado técnicamente por Marco Mathias, no pasó al hexagonal. Una gran desilusión.

Luego de ese torneo su camino no se cruzó más con el de la selección nacional hasta la llegada de Rafael Dudamel. El yaracuyano lo convocó y le dio minutos para la doble fecha de marzo 2017 ante Perú y Chile. En ese Premundial también jugó el duelo de local ante Colombia, en agosto. Previo a la Copa América de Brasil estuvo en 10 amistosos (desde 2017 hasta 2019). Aunque en la gira en Estados Unidos vio como perdía la titularidad ante un inspirado Jefferson Savarino.

Sava no llevó la misma chispa a suelo amazónico y una actuación opaca ante Perú le dio una nueva oportunidad a Machís. El ex Mineros cumplió ante Brasil y se lució frente a Perú, con un doblete. Su primer tanto con un cabezazo, tras anticipar bien a la defensa, el segundo con el sello de la casa: enganche hacia adentro y a cobrar de derecha, casi siempre ajustada al segundo palo. La ejecución de su segunda conquista se la conocen de memoria en las canchas de la segunda división de España.

El jugador de Delta Amacuro había marcado en dos amistosos el año pasado (Colombia e Irán), pero estos fueron los primeros en un choque por los puntos. En una temporada que inició complicada en Udinese, donde solo logró un gol en Copa Italia, se marchó en invierno a Cádiz donde se reencontró. Hasta ocho goles marcó con el cuadro gaditano y se metió a la afición en el bolsillo (más de un osado lo tildó del “Messi de la segunda” en Twitter). En las buenas y en las malas, Dudamel apostó por él y ante Bolivia cobró el premio.

 

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