La basura y la inconsciencia recorren las calles de La Maracaya

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La primera avenida de La Maracaya se ha convertido en un baño público, además sirve de vertedero para propios y extraños, haciendo del convivir de los habitantes del sector un calvario.

La basura y la inconsciencia recorren las calles de La Maracaya
La basura está esparcida por toda la Primera Avenida

Esta avenida es la que comunica la urbanización con el Seguro Social de San José, donde lamentablemente predominan personas del mal vivir, que hacen sus necesidades fisiológicas en cualquier sitio, a cualquier hora del día.

Asimismo, en horas de la noche la oscuridad se apodera del sector, pues los postes de alumbrado público no sirven, convirtiendo la calle en la propia boca de lobo.

En los rincones y parte de la acera hay excremento y fuerte olor a orine

Aunado a toda esta problemática, los vecinos denunciaron que hay algunos choferes de camionetas por puestos de distintas rutas que se aprovechan la soledad para arrojar la basura que les dejan en sus unidades. Incluso, personas ajenas al sector llegan en vehículos a tirar su basura en horas nocturnas.

En este sentido, los habitantes de la comunidad se han organizado para hacer cuadrillas de limpieza, pero a la semana, todos este esfuerzos por mantener limpia las calles les resulta en vano, ya que las personas inescrupulosas se dedican a arrojar la basura y hacer necesidades nuevamente.

EL AGUA UN TEMA ANGUSTIANTE

Cabe destacar, según informaron los habitantes que en la Segunda Avenida de La Maracaya hay un hueco a mitad de calle producto de la ruptura de una tubería de aguas blancas, “cuando por fin llega el agua a la comunidad se pierden litros y litros que se derrama por toda la calle, inundándola, impidiendo que llegue con fuerza a las casas”.

En los rincones y parte de la acera hay excremento y fuerte olor a orine

Acerca del vital líquido los angustiados vecinos piden al gobernador Marco Torres que les solucione cuanto antes la problemática que los aqueja desde el mes de agosto del año pasado, cuando a consecuencia de un apagón se dañó la bomba del pozo profundo que surte a gran parte de los habitantes.

La vecina María Flores comentó, “esta situación de la bomba ya lleva casi un año, todos los días tenemos que cargar agua en la sede de Hidrocentro, calándonos largas colas para poder llenar nuestros pipotes”.

Los vecinos de la comunidad piden con urgencia la pronta solución en cuanto a la recolección de basura, y la vigilancia constante en las distintas calles del sector para evitar que se sigan produciendo estos actos insalubres por parte de personas del mal vivir.

JOSÉ CARPIO G. | elsiglo
fotos | JOSÉ RAMÓN GONZÁLEZ