Exmilitar asesinó a joven en parque de bolas criollas

Presuntamente un exmilitar, considerado al parecer un «gatillo alegre» y dándosela de guapetón de barrio, asesinó a un joven de 27 años dentro de un establecimiento nocturno en el barrio Santa Rosa, en la ciudad de Maracay del municipio Girardot.

Se trataba de Eduardo Rafael Becerra Ramos, de oficio mecánico y domiciliado en esa barriada de la ciudad, informaron allegados a los periodistas de los medios de comunicación social.

De acuerdo a la explicación ofrecida a los reporteros, Becerra se trasladó a un local, ubicado en la Quinta Avenida entre las calles Pichincha y Ayacucho, donde venden cervezas y además juegas bolas criollas.

Animadamente transcurría la noche y de pronto se acercó un individuo, quien pidió un servicio de espumosa.

Así pasaron las primeras horas y cuando todos estaban bajo los efectos etílicos, el ex militar, señalado como una «persona belicosa y pichacosa», esgrimió un arma de fuego, presuntamente una pistola de alto calibre y realizó varios disparos al aire, demostrando que él tenía el poder en sus manos.

Y de pronto enfiló el cañón contra la humanidad del mecánico y a sangre fría, sin ningún motivo, accionó el gatillo, cuyo proyectil impactó en la humanidad del hombre. Su muerte se produjo el acto.

 La esposa de la víctima no ofreció declaraciones

Para no verse envueltos en declaraciones ante los funcionarios de la División de Homicidios de Maracay, los noctámbulos se retiraron del espacio y otros se quedaron esperando a las autoridades policiales para el inicio de las averiguaciones correspondientes.

Se comentó que el dueño del local, junto con otros sujetos aún sin precisar características físicas, arrastró el cadáver de Eduardo Becerra y lo dejó tirado en plena vía pública del barrio Santa Rosa. Inicialmente quiso engañar a los investigadores que el suceso habría ocurrido en plena vía pública, pero resulta que en el cuerpo del hombre quedaron las marcas de haber sido arrastrado.

Ahora el administrador del inmueble entró en la etapa de los sospechosos, porque resulta que modificó la escena del crimen y eso es un delito, según la información facilitada a los periodistas de sucesos.

Será citado por los sabuesos del Cicpc para las averiguaciones de rigor. Por otro lado, se dijo de manera extraoficial que el homicida es pariente del dueño del negocio, y eso hay que demostrarlo a través de las pesquisas.

Vale precisar que el cadáver fue trasladado a la Morgue de Caña de Azúcar para la autopsia de ley. Su esposa se dirigió a ese recinto a retirar el cuerpo para su cristiana sepultura, pero no ofreció detalles del suceso, pues se tuvo que ausentarse de la zona, ya que tendrían que rendir declaraciones en la Base de Homicidios Maracay.

 

 

LUIS ANTONIO QUINTERO | elsiglo
fotos | RAFAEL SALGUERO