Vecinos hallaron cadáver en el elevado de La Julia

 

En horas de la mañana de este lunes, transeúntes que frecuentan los espacios del elevado de La Julia, cerca del llenadero de gas del municipio Santiago Mariño, localizaron el cadáver de un ciudadano presentando aparentemente signos de haber recibido una golpiza y heridas por el paso de los proyectiles en distintas partes del cuerpo.

Las circunstancias del suceso como tal se desconocen oficialmente, pero todo apuntaría a un presunto secuestro en relación a un acto de venganza.

Aunque no se descarta ningún móvil, todas las hipótesis a la hora de iniciar las averiguaciones de rigor cobran fuerza y en la medida que vaya transcurriendo el tiempo, se irán descartando las suposiciones para dejar claro de cómo se llevó a cabo ese horrendo homicidio que una vez más causó consternación entre los familiares y amigos de la víctima.
Se trataba de Vicente Alonzo Paredes Carapaica, de 25 años de edad, padre de un niño y domiciliado en La Julia, en la Intercomunal del municipio Mariño.

Paredes, según versiones de sus seres queridos, se dedicaba a ganarse la vida ejerciendo las funciones de taxista en el municipio y zonas aledañas.

Y la última vez que lo vieron con vida fue cuando él salió con su esposa de su residencia a un sector del cual se desconoce, y en circunstancias sin precisarse se dirigió a la urbanización Mata Caballo, parroquia Pedro Arévalo Aponte.

Al parecer, un grupo de sujetos a bordo de un vehículo se acercó a ese urbanismo echando tiros como «locos», sembrando de esa manera el pánico entre los moradores de la zona.
Una vez que saciaron sus instintos de «gatillos alegres», los sospechosos emprendieron la huida, pero minutos más tarde regresaron a la citada comunidad y se llevaron al profesional del volante.

De allí se desconoció el paradero del hombre, mientras que los familiares, todos desesperados y preocupados, comenzaron a buscarlo en los distintos rincones de la entidad sin ningún resultado, según las informaciones que se manejan de manera extraoficial.

Y esa situación de angustia, los llevó a trasladarse rápidamente al Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses, buscando información sobre el paradero de Vicente Paredes.
Tras rendir las declaraciones de rigor, así como aportar datos físicos y «visualizar algunas imágenes del terrible hallazgo», los dolientes estallaron en llanto y dolor, preguntándose lo siguiente: ¿Por qué le habrían hecho eso a ese hombre? ¿Cuáles serían las razones para matarlo así y después arrojar su cadáver en el monte como si fuese un pero callejero? ¿Quiénes serían los homicidas? Interrogantes que en lo inmediato no tuvieron una explicación o respuesta y será el tiempo que determine la verdad de los hechos.

Por lo tanto, una comisión de la Base de Homicidios se trasladó al sitio del suceso colectando las evidencias de interés investigativo y levantando el cuerpo para la autopsia de ley en la Morgue de Caña de Azúcar. Hay hermetismo sobre el hallazgo del cadáver en las inmediaciones del elevado.

 

LUIS ANTONIO QUINTERO | elsiglo
fotos | FAUSTINO PÉREZ