Luchando por la esperanza

Hablar o describir sobre todas las vicisitudes negativas por las que debe atravesar un venezolano, lamentablemente se ha convertido en parte del día a día.

Es bastante común llegar a una panadería, plaza o el mismo lugar de trabajo y escuchar una y otra vez, todas las adversidades que afrontan quienes hacen vida en nuestro país.

Si bien lo antes expuesto es completamente entendible, existen diversos temas que no son abordados o quedan completamente solapados ante todas las situaciones que se presentan en la cotidianidad.

Extranjeros, jóvenes, adultos, padres y madres, niños y niñas, que a pesar de los tiempos de crisis, a diario despiertan con la ilusión y el deseo de construir un mejor porvenir, son motivo de portar el título de «Héroes sin capa», esas personas que si bien no son ampliamente conocidas, con su trabajo y ganas de salir adelante, forman parte fundamental del motor que hace arrancar diariamente a Venezuela.

Ángel Zacarías, maracayero, padre de tres hijos y enérgico motorizado dedicado a entregar encomiendas, y de vez en cuando, a hacer unas carreritas, a pesar de afrontar difíciles problemas personales en su entorno, manifestó que «quejarse» no es la solución para resolver los problemas. «Esta crisis me motiva a seguir luchando para sacar adelante a mi país, esa es la mejor opción o el correcto papel que puedes jugar como venezolano para lidiar de la manera adecuada con todo lo malo que se te atraviese», dijo el inspirado Zacarías.

Proveniente de Colombia, llegó a Venezuela en el año 1998 con el sueño de emprender un negocio. Hoy, 21 años después, Claudia Londoño expresó lo siguiente: «de aquí me encanta la gente, la humildad, el carisma… tantas cosas. Hay quienes han cruzado la frontera para buscar mejores condiciones de vida pero yo prefiero quedarme apostando por este país, el cual me ha dado la posibilidad de formar una familia y una vida». «Venezuela me gusta al igual que Colombia, no veo alguna diferencia entre ambos países hermanos, siempre lo he visto así. Seguiremos luchando por el país que vio nacer al Libertador Simón Bolívar. Yo le digo a mis hermanos de mi tierra natal, que si estamos aquí, lo hagamos honradamente y por una buena causa», fueron las palabras de la bogotana, Teresa Villanueva, quien labora en un local de comida ubicado en un conocido centro comercial de Maracay.

Por otra parte, hay quienes con muy corta edad y a pesar de vivir las condiciones actuales, desean continuar estudiando y formándose como profesionales en distintas áreas. Tal es el caso de José Rincón, de 19 años, quien se está formando como chef. «Hay que seguir echándole pichón al país, Venezuela tiene mucho potencial y tengo mucha esperanza de que la situación mejore y yo pueda ejercer con normalidad, llegamos a un punto en el que lo único que queda es salir de abajo y construir un mejor futuro», acotó Rincón.

Finalmente, Solimar Larreal sostuvo que se mantiene luchando y trabajando en el país porque, «siento una esperanza muy grande, tenemos que creer, por nuestros hijos y por nuestros nietos, para que gocen de un mejor futuro».

«Conozco a muchos empresarios que han tenido que recortar personal, y sin embargo dicen que no se van del país porque Venezuela les dio todo, y van a seguir aguantando la pela. Yo fui inmigrante, tuve a mi hijo en el extranjero y me lo traje para que sintiera lo que es el calor de una familia venezolana; nuestra cultura es única, lastimosamente se han perdido muchos valores, pero es algo que a través del tiempo se puede recuperar», adicionó Larreal.

 

OSWARD RUBIO | el siglo
fotos | CRISMAR RANGEL (pasante)